LEND ME A TENOR

Largo camino el que va a recorrer este musical, basado en la obra teatral escrita por Ken Ludwig con el título de Opera Buffa y que produjo Andrew Lloyd Webber, consiguiendo estrenarla con su título definitivo de Lend me a tenor en Londres en 1986, siendo transferida a Broadway en 1989, donde fue nominada a varios premios Tony, si bien sólo consiguió el de mejor actor al que optaban por la misma obra Victor Garber y Philip Bosco, ganándolo éste último. La obra fue muy bien acogida por el público ya que en Londres estuvo diez meses en cartel y en Broadway cerca de 500 representaciones. El éxito de la obra hizo que fuese traducida a 16 idiomas y estrenada en 25 países.

El argumento es la típica comedia de enredo en la que se nos presenta a Tito Merelli, famoso tenor al que sus fans han apodado como “Il stupendo”, que va a representar el papel principal de “Otello” en una gala benéfica.

Un cúmulo de personajes van a coincidir en el mismo escenario, cada uno con su motivación diferente, desencadenando un cúmulo de situaciones en un crescendo de enredo y malentendidos que cada vez van a dificultar más el happy end, que llegará por supuesto al final de la función.

Conoceremos a la celosa esposa del tenor al que cree un mujeriego empedernido, el empresario organizador del acto atacado de los nervios por la falta de puntualidad del divo, Tito, ayudante del empresario cantante frustrado, enamorado platónicamente de la hija del empresario, enamorada a su vez de Merelli, sin contar con una soprano dispuesta a aprovechar la ocasión de cantar con el divo para saltar a la fama ……

Merelli consigue infundir en Max confianza en sí mismo para que saque todo el potencial que tiene dentro suyo como cantante. Max para devolverle el favor decide darle unas pastillas tranquilizantes, sin saber que Merelli ya ha tomado unas, lo cual lo deja totalmente inconsciente, asustando al empresario y a Max que lo creen muerto y para no tener que devolver el dinero recaudado deciden que Max convenientemente disfrazado se haga pasar por el famoso tenor, con la confianza de que con la cara pintada de negro, nadie notará la diferencia.

Max sale a escena y el auditorio no nota la diferencia, pero Tito Merelli recupera la consciencia y tras vestirse y maquillarse como Otello sale de su habitación, dando pie a un sinfín de equívocos, dobles personalides y situaciones imprevistas que provocarán el delirio del público.

En Mayo de 2006 se presentó una lectura escenificada de la obra convertida en musical, que tras algunos retoques se estrenó en el Festival de Shakespeare de Utah, como parte de la programación de verano del año 2007.

Broadway volvió a poner la obra teatral en escena, dirigida por el actor Stanley Tucci, con Anthony LaPaglia como el tenor Tito Marelli, Tony Shalhoub como Saunders y Justin Bartha como Max, su asistente, estrenándola en Abril de 2010, con bastante éxito de crítica y público, pero que al finalizar los contratos del trío de  protagonistas, prefirieron cerrar, desconfiando de que otros actores pudieran mantener el tirón.

El año 2010, se presentó en Plymouth la versión musical de la obra, como temporada previa a su próximo traspaso al West End de Londres en Junio de 2011, dirigida por Ian Talbot, ex director del Open Air Theatre de Londres y con la supervisión musical de Paul Gemignani y coreografías de Randy Skinner, nominado al Tony por sus anteriores trabajos en 42nd street (2002) y White Christmas (2008).

El texto estaba probado y había sido todo un éxito. El reto ahora la tenían con la partitura y lo cierto es que han conseguido una partitura con canciones pegadizas como la que da título al musical o la de “Be yourself” que cantan a dúo Merelli y Max, o “Fling”, el dúo entre Max y Maggie. Tiene también números cómicos como el de “For the love of Opera” que canta y baila toda la compañía ante unos estupefactos Merelli y esposa que no dan crédito a semejante recibimiento. Mención aparte para el divertidísimo numerazo que se marca en el segundo acto la soprano “May I have a moment”, en el que trata de convencer al que ella cree Merelli, de sus dotes para interpretar cualquier papel y enlaza una tras otra las conocidas arias de opera desde el “Oh, mio babbino caro”, “Vissi d’arte”, “Un bel di vedremo”, “Caro nome”, “La Habanera de Carmen”  o “La cabalgata de Las Valkyrias”, entre muchas otras.

El musical estaba aún en previas cuando lo vi y las entradas a mitad de precio. A la salida del teatro te daban invitaciones para que volvieras con un amigo pagando solo una entrada, etc. El público estaba totalmente entregado, quizá demasiado entregado, ya que parecía que habían ido muchos amigos y familiares de miembros de la compañía, aunque lo cierto es que el musical debería funcionar bien por sí solo.

Hubo un fallo en un cambio escénico que obligó a interrumpir la función unos minutos, si bien luego se produjo el mismo cambio en un par de ocasiones y salió a la perfección y es que es lo que tiene el directo. El reparto está bien, aunque por no desvelar algún gag diré que el actor que interpreta al empresario es demasiado alto y para mi gusto debiera ser más nervio, más torbellino….

Esperemos que a medida que se vaya rodando se encaje todo un poco más, porque podría funcionar bien, aunque coimo siempre, el público será quien diga la última palabra.

MÚSICA: Brad Carroll
LETRAS Y LIBRETTO: Peter Sham

Existe el CD con el reparto que estrenó el musical en Londres.

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