MATILDA

Roald Dahl, uno de los más reputados guionistas ingleses, especializado en literatura infantil y de terror, es el autor de la historia que nos ocupa y si echamos una mirada a otros trabajos suyos nos encontramos desde guiones para la serie televisiva Alfred Hitchcock presenta, a sus adaptaciones para el cine de los guiones de Ian Fleming “Solo se vive dos veces” (You only twice) o “Chitty chitty bang bang“, para la que creó uno de los personajes más siniestros de la literatura infantil, el childcatcher (ladrón de niños). Otras historias suyas también llevadas al cine son “Willie Wonka y la fábrica de chocolate”, “James y el melocotón gigante”, “La maldición de las brujas” (The witches) o “El fantástico Mr. Fox”, todas ellas llevadas al cine.

La Royal Shakespeare Company se embarcó en la aventura de producir un musical sobre Matilda, el personaje salido de la pluma de Roald Dahl. Para ello encargó a Dennis Kelly el libreto y las canciones a Tim Minchin. El musical se estrenó en Stratford-upon-Avon en Noviembre de 2010 y fue muy alabado por la crítica que llegó a calificarlo como “el mejor musical inglés desde “Billy Elliot””, anunciando que sería estrenado en el Cambridge Theatre de Londres el año 2011, con prácticamente el mismo reparto que la había puesto en marcha.

El musical nos presenta a la señora Wormwood que termina de dar a luz a lo que el doctor describe como la “niña más hermosa que ha visto en su vida”, mientras la propia madre, una adicta a un concurso de baile televisivo, está preocupada porque se ha perdido el programa de la semana y describe a su propia hija como “esa cosita horrible”.

Matilda tiene una infancia infeliz con unos padres y un hermano que la ignoran y menosprecian, olvidando hacerle regalos en su cumpleaños. Matilda se refugia en los libros y lee varios a la semana. Finalmente se da cuenta de que ser una buena chica está bien, pero que no está mal ser un poquito traviesa y cambia la loción del pelo de su padre por una de su madre, consiguiendo que su padre cambie a verde brillante el color de su pelo.

En el colegio su maestra, la señorita Honey, impresionada por el alto nivel de Matilda, propone a la señora Trunchbull, directora del Centro, pasarla con los niños más adelantados, pero ella se niega acogiéndose a que hay que seguir según las reglas. La señorita Honey no se rinde y acude a los padres de Matilda para convencerles del elevado potencial de su hija, pero también la desprecian, para mayor frustración de la maestra.

Matilda descubre que la directora, señora Trunchbull, aplica exagerados castigos a los alumnos y aprovecha cada ocasión para que dar un ejemplo de au autoridad. Cuando la directora descubre que un alumno ha robado una rebanada de su tarta de chocolate, le obliga a comerse la tarta completa delante de sus compañeros. Cuando el niño, con esfuerzo termina la tarta, es vitoreado por toda la clase, ocasión que aprovecha la indignada directora para infringirle un nuevo castigo, encerrándolo en un pequeño armario con vidrios rotos en el suelo y clavos en las paredes.

En el intermedio aparece el padre de Matilda que continuando con su personaje que detesta y prohibe a su hija que lea, se dirige a los espectadores para pedirles perdón por la apología que se hace en el musical de la lectura, tratando de convencer a los niños de que leer es malo y que les saldrán berrugas en el cerebro, olerán mal y que lo único que les llevará al éxito es ver la televisión.

En el segundo acto una compañera de clase de Matilda confiesa al público que ha metido un tritón en la jarra de agua de la directora. Tras una extenuante clase de gimnasia obligada por la directora, cuando al final trata de beber agua para calmar su sed, descubre el tritón dentro del agua y trata de encontrar al culpable entre los alumnos y es cuando Matilda se levanta y le dice que se ha terminado el ser una tirana. La directora comienza a gritar a Matilda, pero esta se aisla a un lugar tranquilo de su cerebro y observa la jarra de agua, que asombrosamente se mueve sola hasta volcar su contenido, con tritón incluido, sobre la directora. Esta es la primera ocasión en que Matilda es consciente de que tiene el poder de mover cosas de sitio.

Matilda va con la señorita Honey a su casa y descubre que vive en unas condiciones penosas, porque la tía que la educó de pequeña al quedarse huérfana, le hizo firmar un contrato de que le devolvería cada centavo que le costase su manutención en cuanto encontrase un empleo y la señorita Honey debe pagarle casi todo su sueldo a su tía, quedándose con lo justo para vivir, pero ella lo lleva con alegría.

Matilda y la señorita Honey se hacen buenas amigas y cuando los padres de Matilda deben marcharse a vivir a otro pueblo, ella consigue que la dejen quedarse a vivir con la señorita Honey, lo cual es felizmente aceptado por todos.

El musical es un acierto pleno. La sencillez del escenario del que crecen o desaparecen los pupitres de los alumnos, los paneles corredizos, los columpios, todo aparece de una forma tan limpia que casi ni se nota. Una escenografía cuidadísima y una concepción de los cuadros de la acción, con unos actores perfectos, desde el primer niño al último adulto están geniales. Llama poderasamente la atención el nivel y entrega de los niños y destaca especialmente el actor Bertie Carvel en su interpretación de la hombruna y desagradable directora del centro.

En la edicion de los premios Olivier ganó SIETE de los 10 a los que estaba nominada: como mejor musical, mejor director, mejor coreografía, mejor actor (Bertie Carvel), mejor actriz (las 4 niñas que interpretan a Matilda), mejor diseño escénico y de sonido. Tras siete meses desde su estreno en Londres, sigue colgando diariamente el cartel de “”House full” (No quedan entradas). El interior del teatro esta recubierto de pizarras con dibujos infantiles y frases de la obra, totalmente acondicionado para la obra que se está representando y lleva la perspectiva de asentarse en el teatro por una larga temporada.

En 1996 se estrenó una adaptación de la novela al cine dirigida e interpretada por Danny DeVito, con alguna variante con respecto a la historia original, ya que entre otras cosas la acción se trasladaba a Estados Unidos, en vez de desarrollarse en Inglaterra. En este sentido el musical, es más fiel al espíritu de la obra de Roald Dahl.

MÚSICA y LETRAS: Tim Minchin

 

Ya se ha publicado el CD del musical. Para los que quieran hacerse una idea de la historia, pueden conseguir el DVD de la película, que no es musical, claro está.

Y un video con algunas imágenes del musical

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