BERTOLD BRECHT, guionista y poeta

Eugen Berthold Friedrich Brecht nació el 10 de febrero de 1898 en Augsburgo (Alemania). Hijo de padre católico y madre protestante, creció en el seno de una familia burguesa y desde bien pequeño fue un ser rebelde, que estuvo en contra de todo lo establecido. De mente privilegiada e inconformista, se enfrentó a la línea de enseñanza escolar cuando en un trabajo sobre el poeta romano Horacio, nacido en el año 65 antes de Cristo, atacó la afirmación de éste que decía “Dulce y honorable es morir por la patria”, manifestando que era una propaganda dirigida por el estado, que sólo convencería a los idiotas que sucumbiesen a la trampa de tal afirmación.  Hizo falta la mediación de su padre para evitar ser expulsado.

Desde bien joven tocaba el laúd y la guitarra con la que se acompañaba para cantar las poesías que escribía, en las que reflejaba sus experiencias sexuales, enfrentándose así al recato de la sociedad en la que era tabú todo lo sexual y más viniendo de un joven con dieciséis años.

Comenzó a estudiar medicina en Munich con 19 años, pero debió abandonar los estudios para cumplir con el servicio militar en el Hospital militar de Ausburgo, donde le pilló el estallido de la Primera Guerra Mundial.

Atraído por el mundo del teatro escribió su primera obra Baal un canto a la naturaleza animal del hombre. A los 20 años estrenó Tambores en la noche también llamada Espartaco, con la que conmovió al auditorio con su parlamento final: “Todo esto no es más que puro teatro. Unas cuantas tablas y una luna de cartón, pero ahí detrás están los mataderos reales, que sí son de verdad”. Y esta obra se representaba mientras los soldados estaban luchando en la primera guerra mundial.

Descubrió en el teatro la plataforma perfecta desde la que dirigirse a un amplio sector de público y hacerle pensar, en contra del sistema convencional que solía mantenerse al margen de cualquier conflicto bélico o político y exploró todas las facetas del medio como actor, escritor o director, llegando a ser un elemento clave y quizá el más innovador, revolucionario e influyente autor teatral del siglo veinte. Su objetivo era concienciar al público para educarle y hacerle luchar en pos de una mejor sociedad sin clases.brechtselloSu incesante búsqueda le llevó en 1924 a Munich y a Berlín a trabajar en algunos de sus teatros y a establecer contactos con el mundo de la cultura alemana, trabajando en el Deutsches Theatre de Max Reinhard, el prestigioso director teatral y cinematográfico que promovió toda una serie de innovaciones como dar una importancia mayor a la música en escena y en crear algunos montajes con puestas en escena muy sencillas, en locales pequeños para grupos de público muy reducidos, que estaban casi encima de los actores, apreciando cada mínimo gesto, lo cual exigía una preparación mucho más intensa por parte de ellos, donde se representaron obras de Ibsen, Shakespeare o el mismo Brecht. Allí trabajó con Carl Zuckmayer autor del guión de El ángel azul (Der blaue engel), película de Joseph Von Sternberg que lanzaría al estrellato a Marlene Dietrich.

En 1919 su ideología le hizo ingresar en el partido socialdemócrata independiente, donde conoció a muchos artistas hasta que en 1929 se afilió al partido comunista. Escribió muchas obras en aquella época de las que quizá “La excepción y la regla” (Die Ausnahme und die Regel), sea la más conocida, una pieza corta de unos 30 minutos, escrita para representarse por colegios, en la que se trata de concienciar al público de que el gobierno explotará a la clase trabajadora y defenderá por norma a la clase dominante.
Bertold BrechtEntre 1928 y 1930 publicó su primera colección de poemas y estrenó “La ópera de los tres peniques” con música de Kurt Weill, que se convirtió rápidamente en un éxito popular.  Otros trabajos en los que colaboró con Weill son “Ascenso y caida de la ciudad de Mahagonny“, “El vuelo de los Lindberg” y “Happy end“. Brecht cada vez más comprometido con sus ideas políticas y dispuesto a utilizar todos los medios a su alcance, impresionado por “La quimera del oro” (The gold rush) de Chaplin o “El acorazado Potemkin” (Battleship Potemkinm) de Einstein, decidió explorar también el terreno cinematográfico.

Escribió para el cine “Kuhle Wampe” que podríamos traducir como “vientres vacíos o vientres helados”, llamada también “¿A quién pertenece este mundo?” que dirigió Slatan Dudow. La parte final de la película fue dirigida por Brecht, en una escena en que los desempleados y sin hogar, llegan a la conclusión de que sólo pueden cambiar el mundo aquellos a los que no les gusta y terminaban cantando “La canción de la solidaridad” con letra de Brecht y  música de Hanns Eisler. La película fue prohibida por la censura por “atentar contra la seguridad del Estado”.La llegada de Hitler al poder en 1933 le hizo huir de Alemania a Dinamarca, Suecia y Finlandia, donde estuvo esperando hasta 1941 que se le concediese el visado para emigrar a Estados Unidos. Kurt Weill que también había huido del nazismo, estando en París, recibió el encargo de George Balanchine de escribir un ballet y Weill llamó a Brecht para escribir algo conjuntamente y así surgió Los siete pecados capitales, que fue un fracaso cuando se estrenó en París.

Brecht en sus dolorosos años de exilio escribió sus más famosas obras Madre coraje, ambientada en la guerra de los 30 años y considerada por algunos la mayor obra pacifista jamás escrita, La vida de Galileo denunciando la Inquisición y el enfrentamiento entre dogma de fe y evidencia científica, La buena persona de Sichuan, que planteaba la dificultad de mantenerse íntegro en una sociedad capitalista,  El círculo de tiza caucasiano en la que un juez debe decidir a quién pertenece un niño si a la madre de alta sociedad que lo abandonó o a la criada que se ocupó de él, La resistible ascensión de Arthur Ui, ambientada en el Chicago de los años 30 haciendo un paralelismo con la subida de Hitler al poder.

Bertold Brecht y Kurt Weill

Bertold Brecht y Kurt Weill

Son obras en las que utiliza el estilo del teatro épico consistente en un prologo-discurso dirigido al público en el que se presentan los personajes más relevantes, además de contar en líneas generales lo que va a ocurrir, centrando la atención del espectador en el mensaje de la obra, sin distraer su atención en los acontecimientos de la trama, tratando de adivinar lo que va a ocurrir a continuación, además de fijar los momentos en que deben aparecer carteles o proyecciones, que ayuden al espectador a entender el paralelismo entre la ficción que están viendo y ciertos hechos reales que ya han ocurrido.

Su estancia en Estados Unidos tampoco fue fácil ya que tras dirigirse a Hollywood para escribir para  el cine vió que su guión para una película del también alemán Fritz Lang Hangmen also die (Los verdugos también mueren), era cambiado porque no se le dejaba retratar el antisemitismo y querían películas de masas y no de individuos, con lo que abandonó el proyecto estando solo acreditado como guionista.
Bertolt-Brecht76Decidió abandonar el cine y montar algunas de sus obras, pero su pasado y sus ideas políticas lo tenían en el punto de mira del Comité de Actividades Antiamericanas, que buscaban gente comunista que pudieran infectar su sociedad y lo llamaron a declarar en 1947, por lo que decidió abandonar el país y emigrar en este caso a Suiza, donde vivió un año ya que la entrada a Alemania Occidental la tenía prohibida por las autoridades aliadas.

Al cabo de tres años obtuvo la nacionalidad austríaca y consiguió volver a la Alemania Oriental en 1948, tras quince años en el exilio, instalándose en Berlín Oriental al que tuvo que llegar viajando a través de Praga. En 1955 le concedieron el Premio Stalin de la Paz y falleció el 14 de Agosto de 1956 de una inflamación del pulmón que le produjo una trombosis coronaria.

Bertold Brecht con su mujer Helene Weigel

Bertold Brecht con su mujer Helene Weigel

De entre sus mujeres habría que citar a Paula Banholzer que fue la madre de su hijo Frank, que murió en el frente en 1943, posteriormente se casó en 1922 con la actriz de teatro Maranne Zoff, con la que tuvo una hija, Hanne y de la que se divorció en 1927. En 1924 conoció a Helene Weigel, con la que se casaría en 1929 con la que tendría dos hijos Stefan y Barbara.

Su influencia en el teatro universal aún sigue estudiándose y revisando sus escritos y muchas obras. Os dejo algunas de sus más famosas frases:

  • “¿Qué tiempos serán los que vivimos, que hay que defender lo obvio?”
  • “La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no termina de nacer”
  • “Robar un Banco es un delito, pero más delito es fundarlo”
  • “No aceptes lo habitual como cosa natural, porque en tiempos de desorden, de confusión organizada, de humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural, nada debe parecer imposible de cambiar”.

 
Existe un CD del espectáculo que hizo en España Massiel con Fernando Fernán Gómez en el año 1970, con el título de “A los hombres futuros, yo Bertold Brecht” y contiene remasterizadas 10 canciones del espectáculo interpretadas por Massiel, con un libreto que recoge muchas críticas de los diarioa de la época. La adaptación de las canciones es de Lauro Olmo.


Se pueden conseguir algunos documentales en DVD (solo en inglés) para acercarnos a la figura de Bertold Brecht.

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1 respuesta

  1. Sabias y perfectas palabras,ajustable l tiempo de ahora!

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