WINDERMERE CLUB

Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde, popularmente conocido como Oscar Wilde (1854-1900) es sin duda uno de los escritores y dramaturgos ingleses más reputados del siglo diecinueve. Algunas de sus obras más conocidas son “El retrato de Dorian Grey” (The picture of Dorian Grey, 1890), “El crimen de Lord Arthur Savile” (Lord Arthur Savile’s crime, 1891), “El abanico de Lady Windermere” (Lady Windermere’s fan, 1892), “Una mujer sin importancia” (A woman of no importance, 1892), “Un marido ideal” (An ideal husband, 1895) y su gran éxito “La importancia de llamarse Ernesto” (The importance of being earnest, 1890), traducción imposible del título español ya que en él se pierde el doble sentido que tiene la palabra “earnest” que fonéticamemte puede significar “Ernesto” pero también “serio, formal”.

La constante en la obra de Wilde es su fina ironía para criticar la hipocresía y doble moral de la sociedad victoriana en la que le tocó vivir. Casado en 1894 con Constance Lloyd con la que tuvo dos hijos, a raíz del escándalo de 1895 por el que Wilde fue acusado de homosexualidad en periódicos y revistas por el marqués de Queenberry y tras perder la querella que puso por dimación, su mujer y sus hijos cambiaron su apellido por el de Holland. Wilde fue condenado a dos años de prisión con trabajos forzados, al final de los cuales en 1897 arruinado profesional y económicamente, también cambió su nombre por el de Sebastian Melmoth y emigró a París donde vivió hasta 1900, muriendo a los 46 años tras abrazar en sus últimos meses la fé católica.image“WINDERMERE CLUB” es una adaptación libre de Juan Carlos Rubio sobre “El abanico de Lady Winderemere” trasladando la acción de los elegantes salones de una familia burguesa de la Inglaterra victoriana a un club de salsa en el Miami de nuestros días y si bien la apuesta era arriesgada, amén del hecho de reducir el reparto a tan sólo seis personajes, el tono de comedia simpática que se le ha dado hace que pierda gravedad el melodrama central de la obra que nos habla de una dama, a la que su marido obliga a invitar a su casa a su supuesta amante, para introducirla en sociedad y cómo los que criticaban a la amante por su mala reputación, cambian su opinión con respecto a ella en cuanto entra a formar parte de su círculo social.

La música y bailes de salsa, además de los diferentes acentos sudamericanos de los personajes provocan la carcajada del público que está más pendiente de las ocurrencias y bromas de los personajes y sus divertidos juegos de palabras, de forma que se relega a un segundo o tercer plano el drama que trata la obra original, a pesar de haber mantenido las situaciones y frases planteadas por Wilde, el cambio de época y país creo que han restado fuerza a la denuncia de la hipocresía de la sociedad que era lo que pretendía el autor cuando la escribió.imageLa dirección es de Gabriel Olivares y las coreografías de Sergio Álvarez y Priscila Santos. El cambio de nacionalidad de los personajes, entre los que no hay ningún inglés, han obligado a cambiar los nombres de los personajes así en esta adaptación son Natalia Millán (Señora Nadir), Susana Abaitua (Sara), Teresa Hurtado de Ory (Katy), Javier Martín o David Efrain Gonzalez (Augusto), Emilio Buale (Darling), Harlys Becerra (Santiago), todos con un trabajo de dicción estupendo en sus obligados acentos mejicano, argentino, cubano, etc. en función de la nacionalidad de su personaje ya que en la vida real los actores, salvo uno, todos son españoles.

Y no quiero dejar pasar la ocasión de manifestar mi enfado cada vez que se usa el recurso facilón de meter “morcillas” para contentar al respetable, en función de la plaza donde se represente la obra, así lo de “Valencia, Valencia, Valencia en Méjico se piensa mucho en ti”, con la música de “Madrid, Madrid, Madrid”, o que pidan un refresco de horchata, o la Señora Nadir que en la versión de Juan Carlos Rubio es española de Valladolid, al llegar la obra a Valencia se convierte en valenciana, son detalles que me sacan de la obra inmediatamente.imagePor otra parte advertir que aunque esté Natalia Millán de protagonista nadie crea que va a ver un musical ya que no hay canciones y si bien hay música salsa, es grabada y a lo sumo habrá un par de números de baile o tres en los 100 minutos que dura la función.

TEXTO: Juan Carlos Rubio sobre un original de Oscar Wilde

Os dejo con el video con un fragmento de la obra que hicieron en el pase gráfico a la prensa

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