USHUAIA

Ushuaia es un municipio argentino conocido popularmente como “la ciudad del fin del mundo”, llamada así por estar situada al final del cono Sur americano. Es el último reducto habitado del planeta y hasta allí acuden los protagonistas de esta obra, huyendo de un pasado y unos recuerdos que no les abandonan por más lejos que traten de esconderse.

La historia nos mantiene pendientes en todo momento, tratando de entender lo que nos van contando los personajes y que aunque parece confuso al principio, porque juega con saltos adelante y atrás en el tiempo y en diferentes lugares que van de Salónica cuando el holocausto nazi hasta muchos años después en la ciudad austral de Ushuaia, pero poco a poco las piezas van encajando en  el rompecabezas diseñado por Alberto Conejero, que nos termina revelando la imagen bien definida de los personajes, sus verdades, sus sombras y sus motivaciones.

Mateo (José Coronado) está quedándose ciego y se deja convencer por su amigo Matthäus (Daniel Jumillas), para que contrate a Nina (Ángela Villar) y pueda ayudarle en las tareas en las que no pueda valerse por sí mismo, pero pronto descubriremos que no todo es lo que parece y que hay secretos que ocultan la verdad de unos seres aplastados por la culpa o la venganza.

“Ushuaia” obtuvo el Premio Ricardo López de Aranda en 2013 y en ella el autor brilla con altura en un entramado de situaciones y frases que nos calan rápidamente, hasta el punto de que algunas quisiéramos llevarlas con nosotros al término de la función, pero la velocidad del texto y el cúmulo de ellas hace imposible retenerlas, si no queremos perdernos el drama que se muestra en escena.

En cuanto a la escenografía es bastante espartana, a la vez que plástica y adecuada para situarnos en los diferentes lugares en el tiempo, si bien no terminé de entender e incluso me sobraría el proyector con imágenes abstractas en el fondo, que no aporta nada a la historia y diría que distrae más que otra cosa.

Hay que destacar la buena interpretación de todo el reparto, en el que sobresale un José Coronado en estado de gracia, que revalida el momento que está viviendo actoralmente y lo cuidado de un texto potente y muy cuidado, que consiguió que el público contuviese hasta la respiración en medio de un silencio brutal, donde no sonó ni un móvil ni una simple tos en toda la función. Una delicia.

La obra podrá verse en el Teatro Español de Madrid sólo hasta el domingo 17 de Abril de 2017 y no se sabe nada de que vaya a salir de gira.

TEXTO: Alberto Conejero
DIRECCION: Julián Fuentes Reta


El texto está publicado por la editorial ADE (Asociación de Directores de Escena).

Para terminar un video promocional de la misma

 

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