LULÚ

El equipo formado por Paco Bezerra como autor, Luis Luque como director y María Adánez como protagonista que nos trajeron hace un año “EL PEQUEÑO PONI” vuelven con “LULÚ”, para hablarnos de la mujer como desencadenante del desastre, en un cliché repetido miles de veces en novelas, películas y obras de teatro que abarcan desde la Eva mordiendo la manzana, Helena huyendo con Paris desatando la Batalla de Troya, Dalila cortando el pelo a Sansón robándole su fuerza, Cora en “El cartero siempre llama dos veces”, etc. etc. etc.

Bezerra llama a la protagonista de su historia Lulú como homenaje a Frank Wedekind, autor alemán que escribiese “Frühlings Erwachen” (El despertar de la primavera, 1891) que trataba sobre el despertar a la sexualidad de unos adolescentes en un ambiente represivo de la Alemania de principio de siglo y que fue convertida en el exitoso musical “SPRING AWAKENING“. El mismo autor también escribió entre otras “Erdgeist” (El espíritu de la tierra, 1895) y “Die Büchse der Pandora” (La caja de Pandora, 1904), que inspirarían la ópera “Lulú” de Alban Berg que se estrenó en 1937.

En esta ocasión el argumento de Bezerra nos presenta a Amancio (Armando del Rio), propietario de campo de manzanos, obsesionado en la búsqueda de la culebra que mordió a su mujer y acabó con su vida. No tiene otro objetivo que encontrar la serpiente para terminar con ella y en su paranoia se ha abandonado y descuidado sus tierras hasta que sus hijos Calisto (César Mateo) y Abelardo (David Castillo), le amenazan con marcharse si no entra en razón, pero Amancio no les hace caso y vuelve a marcharse para encontrar en medio de un bosque a una joven semidesnuda que ha tenido un accidente y sólo recuerda su nombre: Lulú.

La llegada de la mujer a este universo de tres hombres solitarios va a alterar completamente sus vidas y la historia paulatinamente va a dar un giro sorprendente en la relación de esta familia que les abocará a un desenlace inesperado, pero cuando creíamos tener toda la información que nos ha contado Amancio, nos llega otra versión, la de la mujer, sin la que no tendríamos los elementos de juicio para comprender lo ocurrido realmente.Las historias siempre nos llegaron escritas por hombres, desde los primeros evangelistas hasta prácticamente el siglo XIX en el que empezaron a aparecer escritoras. Todos los relatos que nos hablan de la mujer son escritos por hombres mostrando ese personaje de la mujer fatal como una fuerza seductora capaz de quebrar voluntades, que se sirve de su sexo para conseguir sus propósitos, ese ser malvado que debe arder en la hoguera por brujería, o como escribió Victor Hugo en “Notre Dame de París”, ella debe morir para no descubrir la debilidad de Frollo ante la pasión incontrolable que le provoca Esmeralda.

Bezerra ha sabido colocar sabiamente un montón de referentes en el texto como la serpiente, el manzano, Lucifer y cuenta con la acertada interpretación de María Adánez desdoblándose en la seductora Lulú que nos cuenta Amancio y la sencilla Lucía que nos da su versión de los hechos. El diseño escenográfico de Mónica Boromello es muy sencillo y efectivo y las luces de Felipe Ramos son acertadas pero sin duda otro de los elementos que saben mantener el pulso y crear el clima necesario es la estupenda música creada por Mariano Marín.

La obra dura una hora que pasa sin sentir y no precisa de más para transmitir el mensaje que pretende, que llega directo y claro al público, sin darle reposo ya que el ritmo está muy conseguido.

TEXTO: Paco Bezerra
DIRECCIÓN: Luis Luque

Terminamos con un video promocional de la obra

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *