José Luis Gil y Mauro Muñíz de Urquiza hicieron una presentación en Abril de 2013 en el Teatro Talía de Valencia, de “UNA MÁS Y NOS VAMOS”, obra de teatro que llevaban de gira y que para su estreno en Madrid, le cambiaron el título por el de “EL GRAN FAVOR”, quizá pensando que sería más comercial.
José Luis Gil, en las presentación a los medios, ante la pregunta de si la gente no irá al teatro buscando al personaje televisivo, manifestó estar agradecido a trabajo en televisión que le ha dado una fama, que puede ser el vehículo para atraer un público al teatro, que quizá de otra manera no fuese y que quizá ahí descubra la magia del vivo que hace de la función da cada día, una función única e irrepetible. Si humilde fue José Luis, otro tanto lo fue Mauro, agradecido hacia José Luis, al que llamó visionario por su especial empeño en esta obra de teatro, que existe gracias a su confianza en las capacidad de Mauro.
Mauro se puso al habla con Carolina Noriega, otra monologuista y colaboraron en la escritura, venciendo todas las excusas y trabas de Mauro, hasta que finalmente la obra se terminó. Mauro insistió a José Luis, que la obra estaba terminada pero no tenían dinero para producirla y que sería mejor que José Luis se embarcase en otro proyecto teatral de los que le ofrecían, pero de nuevo José Luis se negó.
Mauro Muñíz, José Luis Gil, Sandra Reyes y Manuel Gancedo
Casualmente apareció como por arte de magia, gente interesada en producirla como Sandra Reyes y empresarios dispuestos a cederles sus teatros. Buscaron un director con el que habian trabajado, Manuel Gancedo y con la ayuda en la dirección de la co-autora Carolina Noriega, tuvieron sus ensayos y estrenaron en Málaga, aterrizando ahora en el Teatro Talía, donde estarán tres semanas, hasta el 19 de Mayo de 2013.
La obra es un canto a la amistad a través de la comedia, en la que se nos presenta a dos seres antagónicos muy bien dibujados, Charlie (Mauro) dueño de un bar al que no entra nadie, “viejo rockero”, con el cuerpo tatuado, de lenguaje vulgar y que no se anda con rodeos para decir las cosas y Umberto (José Luis), notario de educadas formas, que a sus cincuenta y cinco años, vive todavía con su madre y que aparece en el local de Charlie una noche, cuando ya está cerrando, vestido de Nazareno.
El cartel de la obra es todo un acierto con José Luis en pose resignada, tomando un café, frente a una pila de tazas de café, junto a Mauro en posición arrogante y bebiendo una cerveza, frente a una ristra de jarras de cerveza. Son los dos mundos que van a entrar en colisión.
Este arranque va a ser el encuentro de dos personas solitarias, que como dos locomotoras sin freno van a chocar una contra la otra, pero que poco a poco irán intercambiando confidencias y aprendiendo el uno del otro, hasta el punto de que forjarán una amistad por la que serán capaces de darlo todo, en una relación que va mucho más allá del aprecio mutuo, en la que descubren el amor que puede haber por un amigo, distinto del amor a una madre, la esposa o los hijos, todo ello no exento del más hilarante humor, que sabiamente dosificado nos transporta de una situación emotiva a la carcajada más sonora, en cuestión de segundos.
Una vez vista la obra puedo decir, que todos mis escepticismos de si me habrían “vendido la cabra”, se fueron a pique y pude disfrutar de una comedia que va creciendo y creciendo, hasta llegar a su segunda mitad donde adquiere momentos inspiradísimos, en los que los actores y el público disfrutamos de lo lindo.
Para terminar, simplemente dar las gracias a José Luis Gil por su confianza en su amigo Mauro Muñíz, que le “obligó” a escribir esta obra, que espero les funcione muy bien y vuelvan dentro de un tiempo con ese cambio de papeles, para poder disfrutar de una hora cuarenta minutos de pasarlo bien, lo cual en los tiempos que corren, es muy de agradecer.
TEXTO: Carolina Noriega y Mauro Muñiz de Urquiza
La foto de la rueda de prensa es de Vicky Roig