ACERCÁNDONOS AL MUSICAL

Hablar en España de teatro musical parece que tira un poquito para atrás, por la mala educación que tenemos sobre el tema en este país y que nos ha hecho ponernos en contra del musical en general.

Desgraciadamente tenemos asumido que cuando estamos viendo una película y de repente suena una canción, no es más que una canción y nos olvidamos que además de la música, hay un texto que nos dice algo específico que al escucharlo provoca en los protagonistas una sonrisa, un cambio de humor o sencillamente vemos rodar una lágrima por la mejilla, que no sabemos a qué viene, salvo que entendamos el idioma en que se ha cantado esa canción.

Y es que al ver las películas dobladas, diría que en un 100% de los casos cuando suena una canción, no se molestan en subtitular lo que estamos oyendo, del mismo modo que cuando aparece en pantalla “Five months later”, sí que nos suelen poner “Cinco meses después”. Si esto lo tenemos claro todos, imaginad cuando en una película el 20%, el 40% o el 100% del argumento es cantado.

En el mejor de los casos, cuando se trata del 100% cantado, viene subtitulado ahora, porque anteriormente también se doblaba al intérprete cuando cantaba, recordemos “Sonrisas y lágrimas” o “Mary Poppins”, cuando nadie en España pudo oírla en ningún cine cantada por Julie Andrews, hasta que llegó la televisión o el DVD para subsanar dicho atropello. Para mí es como si fuese a un concierto de Bruce Springsteen y saliese Ramoncín a cantar, para que entendiésemos lo que dicen las canciones del “Boss”.

En el peor de los casos, cuando se trata de un 20% o un 40%, no se molestan en subtitularlo, imaginando que cuando cantan se nos abre un séptimo sentido que nos hace traducir simultáneamente del idioma original y entender lo que está ocurriendo. Exagerando el tema: Imaginad un musical de Agatha Christie en el que Hércules Poirot dice: Señores, les he reunido aquí porque voy a decirles quién mató a Lady Ruffus….. It was a curious feeling and now I’m sure……”, claro, la pataleta es descomunal y cuando la gente canta, el español, se cabrea, por eso dije lo de la mala educación que nos han puesto en contra del musical….. y encima si es en teatro, que es mucho más caro, como que la gente dice que por ese dinero se va a cenar con la pareja y luego se van al cine a ver una buena película.

La música en el cine se admite y se entiende en general, aunque para la mayoría de los mortales, pase desapercibida, mientras que cuando se “ponen a cantar” hay gente que se levanta y se marcha porque dice que la gente no va cantando por la calle, aunque ven de lo más normal que en medio de un desierto suene una orquesta sinfónica. Algo ha calado en nuestra cultura y otras cosas, no.

Si tuviera que dar un consejo a alguien que se disponga a ver una película musical, es que lo haga en versión original subtitulada, porque también provoca extrañeza, rechazo o distanciamiento estar oyendo en perfecto castellano a Constantino Romero, por poner un ejemplo y que de repente se ponga a cantar otro señor en inglés. La versión original te llevará de una forma mucho más orgánica a las canciones dentro de la trama de la película o del musical.

Dicho esto y siendo consciente de que la forma más fácil de llegar a un musical es a través del cine o del DVD, pienso que aquí os vais a encontrar con material para ir abriendo boca. Para ello, tenemos unos enlaces a West End, Londres y Broadway, New York con la lista de los musicales en cartel en Londres y New York, quizá como los dos centros más importantes de este género, que pretendemos tener actualizada para que a la vez pueda servir de referencia de lo que se cuece musicalmente en el mundo.

Una de las primeras decepciones de la gente cuando va a ver un musical es que a la salida corre en busca del CD y luego comprueba que los intérpretes del CD no son los que ha visto en el escenario. Hay que tener en cuenta que aunque veas la obra en Broadway y te compres el CD del Original Broadway Cast, te llevarás a casa el CD con la grabación de los intérpretes que estrenaron la obra. Hay musicales que llevan en cartel 10, 12, 20 o 25 años ininterrumpidamente y claro los intérpretes han ido cambiando. El Marius de los Miserables, estudiante y revolucionario que estrenó la obra en Londres hace 25 años, no daría físicamente hoy el papel,  aparte de que casi sería un castigo estar 25 años haciendo cada día el mismo papel…. ¡peor que en el día de la marmota!.

Podéis encontraros varios CDs del mismo musical, pensad en West Side Story, tenéis el original cast, el de la película, el de estudio con Kiri Te Kanawa & José Carreras, el de la última reposición de Broadway el pasado año, el que hizo Dave Grusin, otro que sacó André Previn, etc. etc. etc. Últimamente se suele publicar el del cast original, que es normalmente el más cercano a lo que el autor quiso para su musical, aunque cuando se estrena en varios países también se suele editar el del cast que lo estrenó en el idioma del país. Así podemos encontrar El Fantasma de la Opera original London Cast, el cast canadiense, el cast alemán, el cast japonés, el cast mejicano, etc. Aquí salvo versiones muy especiales, reseñaremos el del cast original.

Si habéis llegado hasta aquí, quiere decir que os interesa el tema. Estupendo entonces. Ojala sea este el primero de muchos buenos momentos disfrutando de musicales. Ah, y si has visto un musical en cine y tienes oportunidad de verlo en teatro, no te lo pienses.

Paco Dolz
Mayo 2010