El año pasado descubría al grupo “Minoría Absoluta” con su espectáculo “La familia irreal“, que colocaba a la realeza española en una situación difícil -la que estaban viviendo- con el escándalo Urdangarín, la caza de elefantes, las supuestas infidelidades del monarca-, y fantaseaban imaginando una abdicación de Juan Carlos y una revolución del pueblo contra la monarquía, que les obligaba a huir a Barcelona, para camuflarse como una familia obrera, todo ello con mucho, muchísimo humor y canciones conocidas, con las letras cambiadas.
Este año han vuelto con otro producto mucho más elaborado -para mi gusto- en el que pienso que ha sido clave, la participación en el guión de Jordi Galcerán con el equipo habitual de guionistas, creando una ficción de cómo se comportarían los dirigentes de los partidos catalanes, liderados por Artur Más, a la hora de promover y declarar la independencia de Cataluña, con una situación ficticia, disparatada y super cómica que mantiene al público riéndose durante más de dos horas.
La trama es ingeniosa y repleta de situaciones hilarantes, que hacen de este entramado “político”, una descacharrante comedia de entradas y salidas de puertas y armarios, con un ritmo que va in crescendo, hasta que como una bola de nieve que ha rodado por la ladera de la montaña durante dos horas, ya no hay quien la pare.
Los actores son los habituales del programa “Polonia” en la TV3, que se desdoblan en múltiples personajes de la vida política y periodística catalana: Bruno Oro (Artur Más), Queco Novell (Mariano Rajoy y Josep María Vila d’Abadal), Iván Labanda (Oriol Junqueras y Miquel Iceta), Mireia Portas (Esperanza Aguirre, Carmen Forcadell y Monja Forcades), Xavi Serrano (Joan Herrera y José Antonio Durán y Lleida), Agnés Busquets (Alicia Sánchez Camacho y Mónica Terribas), David Olivares (David Fernández y Pere Navarro) y Anna Beltrán (Muriel Casals y Bibiana Aído) y han tenido el detalle de no dejar fuera del espectáculo a Jordi Pujol.
El teatro está lleno hasta la bandera todos los días y las carcajadas se suceden en cascada. No es un humor burdo y fácil, sino unos gags muy ingeniosos y elaborados que tienen la virtud de convencer y atrapar a todo tipo de público, en este caso al catalán que conoce mejor a sus políticos y personajes públicos, pero que con alguna variante, creo que podría funcionar en castellano en el resto de España. O eso quiero creer.
MÚSICA Y LETRAS: Varios
No existe CD con el audio de las canciones adaptadas del espectáculo, ni video del mismo.
os dejo un video sobre el espectáculo