Ayer 11 de Mayo de 2016 asistí en la Sala Russafa de Valencia a la Presentación del FESTIVAL TERCERA SETMANA, una muestra internacional de Artes Escénicas organizada por profesionales valencianos del Sector Público y Privado, lo cual ya me pareció un logro y cruzo los dedos por que esto vaya adelante y sea un éxito que se repita cada año a más días y más compañías. La idea no ha sido algo improvisado típico del valenciano “pensat i fet” (pensado y hecho), sino que se lleva madurando tres años y la edición cero del festival verá la luz el próximo mes de Junio de 2016.
Tras el éxito en la pasada edición de los Premios MAX en el que se reconoció a nivel nacional la valía de los profesionales valencianos, quizá resultase algo extraño para los que no viven en Valencia, escuchar las locuciones de algunos premiados pidiendo más implicación de las instituciones en el apartado cultural, ya que aunque lo lógico sería pensar que desde el gobierno valenciano se estuvo apoyando al sector de la cultura, nada estuvo más lejos de la realidad, más bien se vivió de espaldas al sector que tuvo que reinventar mil y una fórmula para sobrevivir.
Mientras escuchaba en la rueda de prensa a representantes de las distintas instituciones me pareció tan lógico y necesario este Festival, que no pude por menos que alegrarme de que por fin se acerquen trabajos que no se han podido ver todavía en nuestra ciudad y que vienen avalados por críticas excelentes y premiadísimas compañías, tanto nacionales como extranjeras, algunas de las cuales he podido ver en Madrid y estoy encantado de que lleguen a Valencia, aunque habrá que estar muy al tanto, porque alguna obra sólo se representará un día.
Aunque nadie de los presentes lo ha comentado se adivina la difícil tarea de gestionar desde las instituciones cuando se parte de un presupuesto en números rojos y se intuye más voluntad que capacidad financiera para colaborar en función de sus reducidas posibilidades, por eso además ceden locales como la Sala Escalante, el Teatro Principal o la Sala Rialto como manifestaron la Delegada de Teatres, Rosa Pérez y el Secretario Autonómico de Cultura, Albert Girona.
La oferta es muy variada y abarca desde representaciones teatrales en plena calle, a algo más intimo para grupos de tan sólo seis personas, encuentros musicales, o funciones de teatro comercial, inclusive para los más pequeños de las que se comentó que los precios podrían variar en función del local donde se representasen entre los 20 y los 8 euros. La apuesta es arriesgada y se confía en que el público llene cuanto menos el 80% de cada función para poder cubrir gastos.
Como he dicho anteriormente he tenido la suerte de poder ver algunos espectáculos de los que hice en su día la reseña en esta página como HAMLET o LA RESPIRACIÓN