El montaje de esta operetta que estrenó en Diciembre de 1951 el tenor vasco Luis Mariano en el Théâtre du Châtelet de París, con tal éxito que incluso se llevó al cine en 1956, fue encargada a Emilio Sagi para que estudiase una nueva puesta a punto y reestrenarla en el mismo escenario de París cincuenta años más tarde, volviendo a arrasar en 2006, retransmitiéndose hasta por la televisión francesa y por fin, diez años más tarde llega al Teatro de la Zarzuela de Madrid en coproducción con la Ópera de Lausanne, para delicia de los espectadores que hemos podido disfrutarla en directo.
La versión libre de Sagi potencia el exceso de unos decorados de Daniel Bianco con un desparrame y derroche de colores sumados a los del vestuario creado por Renata Schussheim que nos remiten a las películas de Carmen Miranda, pero a la vez el director sabe combinarlos con otros más íntimos como el número de Acapulco o más realistas como las escenas de las audiciones o ensayos, que nos llevan sabiamente a reconocer cómo sería el montaje de la época, pero desde una perspectiva moderna escénica, que nos acerca a algunos montajes actuales de musicales de Broadway.
La gran baza del espectáculo es la excelente música de Francis López que permite lucirse a la Orquesta de la Comunidad de Madrid y a su director Óliver Díaz, con estos arreglos en los que escuchamos hasta una guitara eléctrica con un equilibrio en la partitura de temas románticos, líricos, rítmicos y divertidos para mayor gloria de los intérpretes solistas donde José Luis Solá como Vicente brilla especialmente en temas como “Ruiseñor”, “México”, “Acapulco” o “Maitetxu” y Toni Barsol como Bilou se luce en “Soy el mejor” y “Guarrimba”, Rossy de Palma está divertida como la superdiva Eva en “Caprichosa, orgullosa” y “Tornada manda la legión”, Sonia de Munck como Cricri destaca con “En Montmartre yo nací” y “Desde el momento que lo conocí” y Luis Álvarez como Cartoni también tiene su oportunidad con “Yo he recorrido todo el mundo”.
La iluminación de Eduardo Bravo es perfecta para crear atmósferas de una forma casi imperceptible y las coreografías de Nuria Castejón se agradecen porque ayudan a realzar momentos musicales como “El barco vamos a tomar”, el baile de “Acapulco” o el de la celebración en México del día de los muertos tan florida y colorista en la que emplea al cuerpo de baile del teatro que lucen especialmente.
Rossy de Palma es Eva
Rossy de Palma como la divina diva Eva, devoradora de hombres y siempre dispuesta a hacer valer su categoría de estrellona se la nota cómoda en su papel y en el número de la coronela con sus guerreras enfundadas en bañadores femeninos por más que no intenten disimular que son hombres disfrazados, es su mejor momento. Ya sabemos que Rossy no es una gran cantante, como tampoco era una cualidad de las figuras en las revistas de la época, donde lo que se requería era un cuerpo espectacular y Rossy de Palma sabe de lucir modelitos con picardía.
Aunque ya han terminado con su mes de representaciones en el Teatro de la Zarzuela de Madrid tienen otras galas confirmadas para el mes de Febrero de 2018 en el Teatro Campoamor de Oviedo y también estarán en Bilbao. Atentos al calendario los que podáis ir a verla ya que merece la pena meterse a ver este montaje de dos horas y media con descanso y unirse en el bis final con todo el reparto a cantar “En esta tierra mexicana….”.
SIlvia Parejo es Cri cri
Como suelo hacer cada vez que voy al Teatro de la Zarzuela, es un lujo poder comprar por cinco euros el libro que lleva aparte del libreto completo de la obra y fotos del espectáculo, artículos escritos sobre los responsables del montaje o estudiosos del mismo implicados en el tema.
MÚSICA: Francis López
ADAPTACIÓN Y DIRECCIÓN: Emilio Sagi
para terminar un video promocional del espectáculo
y la obra tal como se transmitió por la televisión francesa, con algún número recortado