¿Qué decir de Serrat a estas alturas?. Pues que es bonito comprobar que este catalán con 74 años ha vuelto a la carretera para recordarnos aquellas pequeñas cosas que nos viene diciendo desde hace tiempo y que siguen tan vigentes como lo eran en aquel 1971 cuando sacó uno de sus más emblemáticos trabajos “Mediterráneo”.
Con todo en su contra ya que tras el asunto de Eurovisión en 1968 estuvo vetado por el gobierno español en televisión y radio, ganó en 1969 el Festival de Rio de Janeiro con su letra para la música de Augusto Algueró “Penélope” y sacó su disco homenaje a Antonio Machado comenzando una labor de reivindicar los poetas españoles Miguel Hernández, Rafael Alberti, Federico Garcia Lorca, Joan Salvat Papasseit o León Felipe, convirtiéndolos en éxito a pesar de la censura franquista a temas como “Fiesta”, “Manuel”, “Conillet de vellut” o “Poco antes de que den las diez” hasta llegar en 1971 a esa obra maestra redonda llamada “Mediterráneo”.
Serrat en 1968
El concierto arranca con una suite instrumental que mezcla algunos varios temas del artista que terminan con “Mediterráneo” a la vez que aparece Serrat en escena y ocurre algo que no había visto nunca en un auditorio y es que todo el patio de butacas nos pusimos en pie aplaudiendo al poeta, al cantante, al ciudadano, al artista que todavía no ha cantando ni una sólo nota. Es el reconocimiento a una figura leal a sus convicciones que le valieron vivir el exilio en México por haber llamado asesino al gobierno de Franco o negarle la entrada países como Chile hasta 1990 y que como hijo de padre catalán y madre aragonesa ha expresado su oposición al tema del procés catalán, por lo que algunos catalanes lo tacharon de fascista. ¡Vivir para ver!.
“Mediterráneo” es una joya de en 10 perlas que van de la íntima evocación a su niñez en “Aquellas pequeñas cosas” o “Barquito de papel”, ese tema de amor, “Lucía”, que nos hace volar o la simpática visión de “La mujer que yo quiero”, el grito de “Vencidos” cabalgando con Don Quijote hartos ya de estar hartos y de “Vagabundear”, ese “Pueblo Blanco” con tintes de copla, ese “Tío Alberto” personaje real de la noche barcelonesa en Bocaccio del que conserva el taburete donde se sentaba y que le acompaña en todos sus conciertos y “Qué va a ser de ti” dedicada a esa hija que deja el hogar para volar por sí sola.
Serrat con el taburete del tío Alberto, que siempre le acompañó en escena
Serrat nos dice que “Mediterráneo” lo presentó hace CUARENTA Y SIETE AÑOS y le apeteció volver a pasear aquellos temas sin rubor por las salas de conciertos, reconociendo que tiene mucha cara por volver para presentar algo que trajo hace tanto tiempo y que no es cuestión de esperar a que esos temas cumplan cincuenta años, que no estamos para esperar…. Aprovecha para unir en ese homenaje al “Mare nostrum” al que saltan algunos, muchos, demasiados inmigrantes jugándose la vida, buscando sobrevivir desesperadamente y nos canta en francés “La mer” de Charles Trenet y tiene su punto ecologista denunciando la indiferencia con que hemos ido contaminando esa cuna de vida y puente de culturas que es el Mediterráneo interpretando en catalán con subtítulos en castellano su “Plany al mar” (Llanto por el mar) y subrayando su oposición a determinados tipos y gobiernos contra los que tiene “Algo personal”.
Pero el cantautor no quiere dejar en el cajón otras de sus muchas piezas de colección, algunas de las cuales le gritan desde todos los rincones del auditorio “¡Penélopeeee!”, “¡Cantareees!” a lo que Serrat con un público totalmente rendido se permite bromear diciendo: “¿Hemos llegado a la parte de los discos dedicados?”…. “Es que sus peticiones son muchas pero nuestras posibilidades son limitadas y ya les digo que si elijo yo, no quedarán decepcionados y así desgrana otro collar de canciones míticas que van de “Penélope” a “Cantares” de Machado, “Para la libertad” o “Menos tu vientre” de Miguel Hernández.
Aún dio un repaso a “Esos locos bajitos” a los que por su bien hay que domesticar y aunque termino con esa “Fiesta” en la que advierte que llegó el final, con todo el Auditorio FIBES de Sevilla en el que se agotaron las entradas en cuestión de horas, todavía volvería para decirnos lo de que “Hoy puede ser un gran día” y terminar con “La saeta” esa canción que dijo “me enseñaron ustedes y ahora quiero devolverles”.
Está de gira y ya ha estado en Roquetas de Mar, Salamanca, Vila-Real, Donostia, París, Burgos, Logroño, Ciudad Real, Toledo, Panplona, Sevilla, Zaragoza y Madrid, pero aún tiene más fechas previstas y yo no me lo perdería:
06-07-2018 Perelada (Gerona)
08-07-2018 Murcia
11-07-2018 Baeza (Jaén)
13-07-2018 Córdoba
14-07-2018 Huelva
20-07-2018 A Coruña
21-07-2018 Castrelos (Orense)
27-07-2018 Palma de Mallorca
31-07-2018 Sitges (Barcelona)
02-08-2018 Torrevieja (Alicante)
06-08-2018 St. Feliu de Guixols (Gerona)
08-08-2018 Marbella (Málaga)
10-08-2018 Jerez de la Frontera (Cádiz)
13-09-2018 Sant Cugat (Barcelona)
15-09-2018 Valladolid
16-09-2018 Bilbao
25-09-2018 Valencia
26-09-2018 Valencia
29-09-2018 Málaga
30-09-2018 Granada
08-10-2018 a 08-12-2018 Argentina, Uruguay y Chile
12-12-2018 Madrid
18-12-2018 Barcelona
19-12-2018 Barcelona
28-01-2019 a 31-03-2019 Puerto Rico, Estados Unidos, República Dominicana, Perú, México, Centro América, Colombia y Ecuador
Termino con una entrevista en Late Motiv