Últimos meses de la segunda guerra mundial. Un hombre con quemaduras por todo el cuerpo que ha perdido la memoria, es cuidado por una enfermera en una casa abandonada en Italia y poco a poco, a través de flashbacks, irá recordando su historia y descubriéndonos una intensa y romántica historia de amor.
La labor de montaje hilvanando las diferentes escenas con los saltos atrás en la historia, son una verdadera filigrana y nos atrapan desde el arranque con la hipnótica imagen de la avioneta sobrevolando las dunas del desierto hasta que se cierra el círculo de la historia y cada uno vuelve a su vida al terminar la guerra.
La película fue nominada en 1996 a 12 Oscars, de los que ganó nueve incluidos el de mejor película, director, montaje, música y actriz secundaria (para Binoche). El mismo año cuando Andrew Lloyd Webber subió a recoger el Oscar a la mejor canción original por “You must love me” de “Evita” bromeó diciendo “Menos mal que “El paciente inglés” no tenía ninguna canción original”.
La película está en HBO.