Dentro de los actos organizados por el MOSMA – Málaga estaba programado un encuentro de Marc Shaiman con sus seguidores. En él además se incluiría la presentación del libro de Sergio Hardasmal “El mundo musical de MARC SHAIMAN” sobre el compositor. Era un proyecto acariciado por Sergio desde años atrás. Recuerdo que me preguntaba sobre cada musical que iba a ver de Marc Shaiman, tratando de recopilar toda la información posible, que al final vieron la luz en este libro que se publicó en español en Noviembre de 2021.
En la presentación Sergio contó que era el primer libro sobre Marc Shaiman en el mundo y más aún, el primer libro sobre un compositor escrito en español y que se traduce al inglés. Como por arte de magia, la edición en inglés se programó para Junio de 2022, antes de saber que Marc Shaiman iba a venir a España, con lo que el MOSMA se convirtió en la plataforma perfecta para hacer despegar la publicación, contando con la presencia del compositor y letrista.
Tras la presentación apareció el protagonista. Es difícil transmitir lo que consigue Shaiman en sus intervenciones. Es sencillo y auténtico, agudo y gracioso, generoso y cercano. Me llamó la atención ver cómo varias personas al final de la charla o los conciertos decían: “Dile que se venga a casa a cenar” o “Habla con él y que se venga a tomar una cerveza”. Alguien comentó en broma que como se descuidara, podrían raptarlo cual Kate Bates a James Caan en “Misery”.
Respondió con su habitual ingenio y simpatía cómo había decidido poner una divertida música en el momento tenso de la estampida de “Cowboys de ciudad” (City slickers), reconociendo que fue por casualidad, mientras escuchaba un gospel de Aretha Franklin y visionaba la película, dándose cuenta de que encajaba con el ritmo de la escena o recordando algún guiño personal a una escena de “George de la jungla”, cuando la chica iba en una barca con los brazos abiertos en busca de su chico, le recordó a Barbra Streisand corriendo tras Nick Arnstein en “Funny girl”, cantando aquello de “Don’t rain on my parade”. Shaiman imitó la escena y pidió a David Saiz que lo hiciera también, pero volvió a fracasar en el intento.
Tras la charla Marc Shaiman se hizo fotos individuales con los asistentes, firmó carátulas de sus discos, de programas de sus musicales y ejemplares del libro de Sergio Hardasmal.