Otra vez los distribuidores españoles se saben más inteligentes que el director de la película y se atreven a cambiarle el título, porque se saben más inteligentes y saben (?) que será más comercial. En Hispanoamérica volvieron a estar más acertados y titularon la película “Mentiras verdaderas”, que es lo que dice el original y además juega con el doble sentido de las palabras mentira y verdad que juntas llaman la atención. En fin… otra más.
El director James Cameron antes de acometer su famoso “Titanic” y tras sus éxitos con las películas de ciencia ficción “Terminator”, Abyss” o “Aliens 2” quería dirigir una película de la saga Bond, pero el tema no llegó a buen puerto y fue Arnold Scharzenegger quien le sugirió que le echase un vistazo a la película francesa “Dos espías en mi cama” (La Totale) de Claude Zizi, animándole a hacer una nueva versión. Otra vez los distribuidores cambiando títulos en acción.
La divertida trama mete a un vendedor de ordenadores que usa su profesión como tapadera. En realidad es un agente secreto, aunque lo oculta a toda su familia, para mantenerlos al margen y que no teman por él cuando marcha a misiones peligrosas. Un día un hombre se acerca a su mujer tratando de seducirla, haciéndose pasar por un agente secreto que la va a sacar de la vida monótona que lleva con su aburrido esposo. El marido descubre su plan y decide tomar cartas en el asunto y todo se les va de las manos a ambos.