Rodrigo Sorogoyen es un joven guionista y director de cine español, que está construyendo una carrera firme, con una filmografía que revalida la confianza en él a cada nueva película. Tras “Que Dios nos perdone” (2016), “El reino” (2018) y “Madre” (2019), además de algunos trabajos para televisión como la exitosa serie “Antidisturbios” (2020), nos llega ahora esta película estrenada fuera de concurso en Cannes y que ha ganado el Premio del Público en el Festival de San Sebastián.
La historia está tomada de un suceso real, aunque se han cambiado algunos detalles. Un matrimonio francés se establece en un pueblo semi abandonado, para vivir en plena naturaleza manteniéndose de sus cosechas ecológicas. Es uno de tantos pueblos de la llamada España vaciada, a la que llega una empresa ofreciendo instalar molinos de energía eólica en sus tierras, a cambio de un sustancioso alquiler, pero no todos están de acuerdo con que se lleve a cabo ese cambio, lo cual desatará el conflicto entre ellos.
El reparto cuenta con Denis Ménochet, Marina Foïs y Marina Colom como el matrimonio francés y su hija, además de Luis Zahera, Diego Anido y Luisa Merelas como los dos hijos, vecinos del matrimonio francés y su madre. El director comentó que para él lo más importante antes de rodar una película es tener un guion consistente y contar con los mejores actores posible. En este caso hay que reconocer que la elección es perfecta y aunque todos están muy bien, sería injusto no resaltar el espectacular trabajo de Luis Zahera, actor con el que el director ya había contado en “El reino”.
El título parece que nos va a enfrentar a una película violenta con escenas desagradables. No es así en absoluto. Sorogoyen consigue filmar su historia en parajes abiertos, con los diferentes colores que la climatología da a la naturaleza y con ese encanto que tienen los lugares tranquilos y aislados de la civilización, pero hay una espesa tensión en el aire, que se respira a lo largo de las más de dos horas que dura le película.