Sean Anders y John Morris inspirados por el famoso “Cuento de Navidad” de Charles Dickens han creado esta variante del mismo, que con la de versiones que hemos visto en cine, teatro o hasta en musical, han sabido ofrecer otra mirada al relato y contarnos lo mismo, pero de una forma distinta y original. Han trabajado los cambios y las situaciones, consiguiendo sorprender al espectador.
De entrada Will Ferrell en el reparto ya partía con desventaja para mi, porque es un actor que no goza para nada de mis simpatías, pero debo reconocer que la pareja que forma con Ryan Reynolds funciona perfectamente y hasta en los números musicales ambos funcionan como si hubiesen nacido para cantar y bailar hasta claqué.
Curiosamente la película tiene una duración que supera las dos horas y pasa sin sentir. En el reparto con Will Farrell y Ryan Reynolds están Octavia Spencer y Patrick Page en papeles secundarios pero importantes, no como los simpáticos cameos de Jimmy Fallon o Judi Dench que son algo anecdótico.