Basada en la novela de Nikos Kazantzakis fue adaptada al cine por Michael Cacoyannis, con música de Mikis Theodorakis, todos ellos griegos, colaborando en sacar a la luz la historia de Zorba, un arrollador personaje que se une a Basil, un americano que llega a Creta, para poner en marcha una mina abandonada que ha recibido en herencia.
La película rodada en blanco y negro confronta la libertad que derrocha Zorba con la timidez de Basil y refleja el ancestral machismo de los lugareños, que no es el único mal que habita la isla con una sociedad pobre, triste y oscura. Situada en el siglo pasado nos sirve de referencia para saber de donde venimos.
Anthony Quinn es Zorba y Alan Bates es Basil. Irene Papas es la viuda deseada por todos los habitantes de la isla y Lila Kedrova es la francesa con la que Zorba tiene un romance. La película fue un exitazo de taquilla. Sólo ganó 3 de los 7 Oscars a los que fue nominada. Los grandes se los llevó la más colorista “My fair lady”.
El éxito de la película animó al productor y director teatral Harold Prince a convertirla en musical. Las canciones fueron de John Kander y Fred Ebb, autores de otros musicales “oscuros” como “Cabaret”, “Chicago” o “El beso de la mujer araña”.
Estrenada en Broadway en 1968 no tuvo el éxito de sus otros musicales. En 1983 se repuso el musical dirigido por Michael Cacoyannis con Anthony Quinn y Lila Kedrova, director y protagonistas de la película que tuvo algo más de éxito, aunque muy inferior al de la película.