James Goldman escribió esta obra de teatro que fue llevada al cine en 1968, en la que contaba el enfrentamiento entre el rey Henry II (Peter O’toole) y su esposa Eleonor de Aquitania (Katherine Hepburn), por nombrar el sucesor al trono de Inglaterra de entre sus tres hijos: Richard (Anthony Hopkins, en su debut en el cine), Geoffrey (John Castle) y John (Nigel Terry).
La reina Eleonor, a la que su marido tiene encerrada en un castillo más de diez años, para vivir tranquilamente con su amante (Jane Merrow), acudirá por Navidad a encontrarse con su marido y hablar sobre su sucesión, porque cada uno tiene un favorito. En el castillo también está Phillip II, rey de Francia (Timothy Dalton). La historia nos pone al descubierto las bajas pasiones y flaquezas de la poco ejemplarizante familia real.
En fin, un desparrame de estrellones, engullidos por una trama repleta de envidias e intereses y con una música que nos transporta a la magnificencia y convivencia disoluta de siglos pasados.