“La mujer rota” es un libro de Simone de Beauvoir que recoge tres relatos, uno de los cuales “Monólogo“, es el que interpreta Anabel Alonso, dirigida por Heidi Steinhardt. Es la primera vez que sube esta pieza a escena. En el texto original, Murielle, la protagonista, está tumbada en la cama todo el tiempo, pero en esta versión teatral ni siquiera llega a sentarse en ningún momento. Es puro nervio.
Es nochevieja y el universo rezuma alegría, música y gritos. Ella está sola y rabiosa. Va de un lado a otro de la habitación, como un ser enjaulado. Está enfadada con el mundo. No soporta los ruidos y los gritos de sus vecinos. Ha estado casada en dos ocasiones. Ha tenido dos hijos. A pesar de todo, está sola. Se siente apartada, despreciada, manipulada y terriblemente sola.
Anabel Alonso en “La mujer rota”
La entrega de Anabel Alonso es total. La actriz se deja poseer por el personaje y en los ochenta minutos que dura la función, trata por todos los medios de encontrar una solución a su aislamiento. Rememora su pasado. Su vivencia como hija, madre y esposa. La relación con su familia, reclama a su hijo, grita, se desmorona y se destroza emocionalmente, porque no encuentra solución a su problema.
Una habitación vieja, casi vacía, toda en gris. Murielle de blanco, con el pelo blanco, casi se podría camuflar con el entorno de no ser por sus gritos, sus quejas y sus sollozos. Un texto valiente y feminista como la autora, que levanta la voz por muchas mujeres, que aún hoy en día, son señaladas por la sociedad.
Las fotos de este post son de Sergio Lacedonia