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EL NARCISO EN SU OPINIÓN

“El Narciso en su opinión” es una obra de Guillén de Castro, dramaturgo valenciano de nuestro Siglo de Oro, escrita en 1615. Es una comedia de enredo, en una época en que los matrimonios eran acordados por el patriarca de la familia y los futuros cónyuges no tenían voz ni voto en la elección paterna. Pero la historia nos cuenta muchas más cosas hoy. El Narciso de la mitología griega, lo tenemos en esa exagerada obsesión por la imagen que se quiere vender al mundo de ser el ser más atractivo, más feliz y más querido.

Si el tema de la mujer sometida en sus relaciones a la autoridad paterna, hoy en día es casi impensable y además la obra está escrita en verso, parecería un suicidio plantearse tal montaje en el siglo XXI, pero la versión de Chema Cardeña de la que se ha servido Rebeca Valls, ha hecho que todo eso juegue a su favor. Ridiculiza algunos comportamientos. Reconocemos donde estuvimos como sociedad y nos hace reflexionar sobre donde estamos en algunos casos. El tono humorístico que le dan a la pieza y el dicción del texto, te hace olvidar que está escrito en verso.

Una escena de “El narciso en su opinión”

El argumento nos muestra a Don Gutierre (Josep Manel Casany), un enamorado de sí mismo, seguro de ser el afortunado marido de Doña Brianda (Laura Romero), al que su padre (Toni Miso), le da ha dado a elegir entre ella y su sobrina Doña Mencía (Paula Braguinsky). El problema es que Brianda ama a un marqués (Juan José Sevilla) y Mencía ama a Don Gonzalo (Antonio Lafuente). También están Doña Inés (Aina Gimeno), hermana del marqués y dos criados, Tadeo (Guille Zavalla) y Lucía (Sandra Cervera), expertos en manipular situaciones. Además tenemos una pianista (Marta Estal), que ameniza y acompaña en directo toda la representación.

La aportación musical de Victor Lucas potencia el carácter cómico de la pieza, tanto en los subrayados musicales, como en la construcción de canciones, bien inspiradas en Guillén de Castro, aunque a ritmo de rap, o creando canciones con letra y música originales, rompiendo descaradamente la cuarta pared, para acercarse aún más al público. Canciones defendidas muy bien por los actores y vestidas con unas coreografías de Renata Edison Valls, que arrancaron en varias ocasiones los aplausos del público.

Una escena de “El narciso en su opinión”

El vestuario de Pascual Peris, con el diseño escénico de Luis Crespo, son una auténtica maravilla. Es un lujo ver como han mimado la propuesta, jugando con los elementos que hay en escena. Dejando hablar a los colores según las clases sociales que representan. A propósito del lenguaje,  es increíble ver cómo se ha trabajado el verso con los actores. Otro acierto fue poder verla con sobretítulos, para poder recurrir a ellos cuando se nos escapaba alguna palabra o frase.

Dejo para el final la labor de dirección: Rebeca Valls. Se nota su larga y premiada experiencia  como actriz, que ha trabajado con muchos directores. Es original, seria y atrevida con el trabajo que tiene entre manos. Los actores en sus obras se crecen y en este caso, es un deleite ver este plantel de actores en papeles tan extremos, dándoles el punto justo, sin caer en el exceso. Sólo espero que no abandone su faceta actoral, para seguir disfrutándo de ella encima en el escenario.

La obra se pudo ver el 1 y 2 de Agosto de 2026 en el Teatro Romano de Sagunto. Ya solo cabe esperar a su pase al Teatro Principal de Valencia en Octubre, para poder repetirla y disfrutarla de nuevo. Espero que el Institut Valencià de Cultura la lleve por toda España, porque es un crimen que todo este talento, quede relegado sólo al público de nuestra comunidad. ¡Cómo la hubieran disfrutado en Mérida!

Categories: Nuevas Crónicas
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