De este musical con un libreto, música y letras nada menos que de Trey Parker, Matt Stone y Robert López, o sea los creadores de “South Park” y “Avenue Q” juntos, sólo cabía esperar algo original, divertido y no para todos los públicos y lo cierto es que las expectativas se quedaron cortas en todos los sentidos. Musicalmente es mucho más maduro que “Avenue Q” y en cuanto a divertido y agresivo está a la altura de “South Park” o quizá hayan ido un pasito más allá.
El argumento se centra en dos jóvenes americanos que tras su formación en la escuela de los mormones en Salt Lake City, son elegidos por sorteo para llevar las enseñanzas de Joseph Smith a su destino, nada menos que Uganda, a una misión en la que han fracasado todos sus predecesores que no han conseguido bautizar en la fé a ningún lugareño. El choque de culturas es tan evidente como lo es la diferencia entre las impolutas camisas blancas de los misioneros y los harapos con que se cubren los habitantes del poblado al que han sido destinados.
Algunos temas son recurrentes con los tratados en Avenue Q y South Park, como el racismo, la homosexualidad, el descenso a los infiernos, para encontrarse con los peores demonios conocidos, desde Satán a Hitler, además de un sinfín de situaciones o diálogos políticamente incorrectos, pero todo ello con un toque de humor descacharrante, muy bien metido en la historia y repleto de tacos y palabrotas que obligarán a colgar en la entrada la advertencia de que no es apropiada para niños.
Vogue definió el musical como lo más más sucio, ofensivo y sorprendente estrenado en Broadway en 2011 y posiblemente el musical más divertido de todos los tiempos. El New York Post comentó que el público que asistió a los ensayos, salía del teatro con dolor de tanto que se habían reído. Se ha comentado que el espectáculo no se burla de los mormones, sino de la religión organizada y que los dos protagonistas son gente de carne y hueso, no caricaturas. En cuanto a las canciones han definido la partitura como melódica, a la vez de divertida.
Ha entrado en Broadway como una exhalación y es difícil conseguir entradas, de no ser en las cancelaciones diarias, o estando a primera hora de la mañana en la cola para optar a algunas pocas entradas que venden para ver el musical de pie, al final del patio de butacas. También se repite la tradición de sortear unas entradas en una lotería diaria, a la que puede apuntarse cualquiera, dos horas antes de la función y que reúne a la puerta del teatro, a multitud de personas que esperan como último recurso ganarse una entrada en el sorteo.
MÚSICA Y LETRAS: Trey Parker, Matt Stone y Robert López
Existe grabación del audio con el reparto original de Broadway
Adjuntamos dos videos del musical interpretados en los Tonys: “Hello” y “I believe”