Este musical nos presenta otro de los momentos oscuros en el tema de la justicia en los Estados Unidos. Narra el juicio del que fue objeto el judío Leo Frank, acusado de haber violado y matado a una joven que apareció muerta en los bajos de la fábrica en la que trabajaba y de la que Leo era dueño.
La acción nos sitúa en 1913 donde Leo Frank, natural del barrio de Brooklyn, que marchó tras la guerra civil al Sur para invertir en un negocio, se siente totalmente desplazado por sus vecinos que ven en él al vencedor del Norte que les cambió su modo de vida. Su insatisfacción salpica la relación con su mujer Lucille, que se siente despreciada por un marido que elige marcharse a trabajar incluso en los días de fiesta, en vez de quedarse con ella.
Un amigo de la víctima, que quiso llevarla al cine la misma noche del crimen y en el funeral alzó su voz para gritar que él encontraría al asesino.El fiscal tras interrogar al vigilante negro de la fábrica que descubrió a la niña muerta y a todas luces el principal sospechoso, al no conseguir arrancarle la confesión, decidió que “No vamos a colgar a otro negrata, esta vez lo haremos mejor” y acogiéndose a que el vigilante dijo que cuando vio el cadáver llamó a Leo Frank pero no contestó, el fiscal envió a dos policías a detenerlo como sospechoso, sin más explicaciones.
En el juicio los testimonios falsos se sucedían, haciendo que cada vez la gente apelotonada en la calle se enfureciese más, pidiendo a gritos la horca para Leo Frank. Finalmente fue declarado culpable y condenado a morir en la horca. La gente cantaba y bailaba en las calles, mientras Leo horrorizado abrazaba a su mujer Lucille, que a raíz del encarcelamiento de Frank su relación cambió despertando en Lucille una fuerza que la llevó a remover cielo y tierra buscando el indulto para su marido, mientras las tensiones externas acercaron más aún al matrimonio que descubrió cuan enamorados estaban uno del otro y necesitaron verse en una situación extrema para darse cuenta uno del otro.
Los exaltados ánimos de la población aconsejaron cambiar a Frank Leo de cárcel y fue trasladado a la prisión de Milledgeville, donde fue visitado por su esposa. Cuando Lucille abandonó la prisión, un grupo de enmascarados entró en la prisión y secuestraron a Frank Leo, al que se llevaron para lincharlo hasta la misma ciudad de Marietta, colgándolo de un viejo roble. Habría que esperar hasta 1986, para que el estado perdonase públicamente a Frank Leo.
El estreno del musical en Londres no tuvo lugar hasta que la Donmar Warehouse le programó una sesión limitada de dos meses en Noviembre de 2007, para la que el compositor escribió nuevo material, del que afortunadamente existe grabación de audio en un CD doble, que se publicó con los diálogos y todas las canciones de esta versión que dirigió Rob Ashford y que fue transferida en Septiembre de 2009 a Los Ángeles.
MÚSICA Y LETRAS: Jason Robert Brown
Existe CD del reparto original de Broadway y el CD doble de la versión de la Donmar