Howard Goodall confiesa que no le gustaban los musicales y que fue a raíz de ver la obra “Translations” de Brian Friel ambientada en la Irlanda rural, cuando quiso escribir algo coral que no tuviera que ver con el lujo y fantasía de los musicales de Broadway, algo más oscuro, más terrenal y se puso al habla con Melvyn Bragg, autor y escritor, más conocido hoy día por ser el presentador de televisión de “The South Bank Show”, para ver la posibilidad de colaborar en una adaptación de “The hired man”, primera novela de su trilogía “The Cumbrian Trilogy” a la que seguirían “A place in England” y “Kingdom come”.
La obra arrancaba sin la acostumbrada obertura, en escena está John, que acude en busca de trabajo a una de las ferias que se organizan dos veces al año para contratar gente. Allí encuentra a sus dos hermanos, Isaac que elude el trabajo siempre que puede y Seth que trabaja en una mina de carbón. John está contento porque lo han contratado para trabajar en una granja e invita a sus hermanos para celebrarlo en la taberna, donde se les une Emily, con quien termina de casarse. Isaac desafía a la gente de la taberna a un combate de lucha libre y Jackson, hijo del granjero que contrató a John acepta el reto y aunque es derrotado por Isaac, Emily queda impresionada por Jackson.
John envía un mensaje a la granja con uno de los cazadores, avisando que pasarán la noche fuera, de caza y Jackson es quien transmite a Emily la noticia. La ausencia de John es una tremenda tentación para la pareja, ya que Emily se siente atraída por Jackson, pero desconfía de él por su fama de mujeriego, aunque Jackson le confiesa su amor. Se besan, pero Emily confiesa que no puede unirse a él y renunciar a John y a su hija.
En el segundo acto la acción ha avanzado de 1898 a 1914. John y Emily siguen juntos y han tenido otro hijo, Harry. May ahora con 16 años corretea por el prado disfrutando del sol, mientras Harry se emociona al escuchar un disparo. Aparece Jackson que está practicando con su rifle y ha vuelto a casa de permiso. Jackson pregunta por Emily y nos enteramos que la familia se ha trasladado a Whitehaven, donde John trabaja en la mina con su hermano y Emily ha conseguido un trabajo en una fábrica, que no es del agrado de John. Harry quiere trabajar con su padre en la mina, pero su madre se opone, aunque Harry a espaldas de sus padres, se contrata para trabajar en la mina.
En el campo de batalla, los soldados que partieron envalentonados por su amor a la patria, descubren la dura realidad de la vida en las trincheras. La guerra se ha ido cobrando víctimas, pasando factura a todas las familias, a lo largo de los cuatro años que duró. La vuelta a casa de John, sano y salvo, no es disfrutada por Emily, destrozada por la pérdida de su hijo Harry en el campo de batalla y de Isaac que ha perdido una pierna, pero ha salvado la vida gracias a que Jackson dio su vida para salvarlo, encargandole dijera a Emily que nunca le había escrito porque pensaba que las cartas podrían haberle provocado problemas con John pero que siempre la quiso.
Al poco tiempo ocurre un accidente en la mina y John queda atrapado con dos amigos por un derrumbamiento. Seth con la ayuda de otros acuden a rescatarlos, consiguiendo sacarlos con vida. May corre a casa para dar la buena noticia a su madre, pero Emily ha muerto, plácidamente reconciliada con su pasado y en el momento de su muerte, los espíritus de Jackson y Harry acudieron para acompañaron en su último viaje.
John recordando el último deseo de Emily, decide volver a la tierra para trabajar en una granja y la obra termina del mismo modo que empezó, con John esperando en la feria anual para tratar de ser contratado de nuevo como jornalero en una granja.
Se ha repuesto con bastante continuidad y en concreto para la versión de Salisbury en el año 2003, el autor escribió una nueva canción “Day follows day”. En Estados Unidos también se ha representado en Philadelphia y en otras ciudades, pero en New York solo se ha visto en el off Broadway, recibiendo buenas críticas, pero no ha conocido un estreno oficial en Broadway. Al ser una obra muy coral, también ha sido representada en versión concierto.
MUSICA Y LETRAS: Howard Goodall
Existen varias grabaciones en audio, algunas difíciles de conseguir ya que hubo edición que sólo se editó en vinilo y otras han conocido ediciones en CD pero que están agotadas.