La originalidad de este musical estriba en que está protagonizado por TRECE actores, cuya edad debería rondar los TRECE años y en el que se nos habla de las preocupaciones, problemas, sinsabores y aspiraciones de los adolescentes. Jóvenes en busca de ser populares en su entorno y descubrir la sexualidad. Todo ello en un momento, en la encrucijada de sus vidas donde dejan la niñez para pasar a ser adultos, cuando temas como la responsabilidad, la amistad, el amor, la familia, etc van a tomar otro sentido, en definitiva cuando se está aprendiendo a crecer.
La acción arranca con un un joven judîo contándonos lo importante que es para ellos la ceremonia del Bar Mitzvah, a la que compara con la “Super Bowl”, ya que es el momento en el que el se pasa a ser un adulto y se convertirá en un hombre, sin terminar de saber exactamente qué es eso de hacerse un hombre, pero lo que sí tiene claro es que ese va a ser el día más importante de su vida. Este niño es Evan Goldman, nuestro protagonista, vecino de New York que nos confiesa que en su caso, a lo estresante que es cumplir 13 años, tiene que añadir que sus padres se están divorciando.
Cuando Evan llega a su nueva casa, pronto se hace amigo de su vecina, Patrice, a la que se queja de que allí no hay sitios buenos donde celebrar su Bar Mitzvah y ella está de acuerdo con él, pero le confiesa que no se preocupe ya que la ciudad no será tan horrible ahora que Evan está allí. Es evidente que Patrice se siente atraida por Evan, pero él en medio de toda su angustia no se da cuenta de los sentimientos de la joven.
Evan orgulloso de su sobrenombre, está contentísimo ya que si Brett va a su Bar Mitzvah, todos los demás irán, sin embargo Patrice, le dice que no la invite a ella, porque todos la odian y si ella va, no irá el resto. Evan no la cree y le entrega la invitación, pero a medida que va invitando al resto de la clase se da cuenta de que Patrice tenía razón y se deja chantajear por Brett que le dice que si quiere que vayan todos, no invite a Patrice. Son ellos o Patrice y Evan decide retirarle la invitación a su amiga.
En el ensayo con las animadoras, Kendra enseña una coreografía nueva, mientras Lucy decide que se hará novia de Brett y Archie trata de conseguir que Patrice le de a Evan una segunda oportunidad. Brett sigue aprovechándose de Evan, al que le pide que su madre compre entradas para ir todos juntos al cine, a ver “Bloodmaster”. Evan se niega, porque sabe que su madre no les comprará entradas para una película clasificada R, pero Brett le chantajea diciendo que si no las consigue, nadie irá a su Bar Mitzvah. Evan vuelve a caer en la trampa y decide utilizar la enfermedad de Archie para convencer a su madre, ya que podría morir en cualquier momento sin ver la película que tanta ilusión le hace.
En el cine, Patrice está molesta porque Evan ni siquiera se ha sentado a su lado. Brett y Kendra están pensando en besarse y justo cuando van a hacerlo, Archie lo hecha todo a perder, con el consiguiente cabreo de Brett que jura vengarse de Evan y Archie. Lucy, viendo su oportunidad, besa a Brett. Patrice enfadada le reprocha a Evan que del único que se preocupa es de Brett y aunque Archie está molesto con Evan, se da cuenta de que puede terminar convirtiéndose en un solitario bicho raro.
Brett acepta el consejo y vuelve con Kendra. Lucy, sin embargo, no está de acuerdo y tras su pelea con Kendra, propaga el rumor de que Kendra está engañando a Brett con Evan, y cita a Evan y Kendra en un sitio donde Brett pueda sorprenderlos. Su plan funciona y cuando Kendra corre trás Brett, Evan se da cuenta de que Brett nunca fue su amigo, mientras que Archie y Patrice siempre estuvieron a su lado. Él quiere pasar del Bar Mitzvá, ya que sólo quiere estar con ellos, pero Archie y Patrice le hacen ver que no es tan malo ir a la ceremonia. Evan consigue su Bar Mitzvah y al final también obtiene su primer beso con Patrice. Evan está empezando a entender lo que significa crecer. Y todos terminan cantando juntos “Brand New You”, una especie de himno al hecho de crecer y madurar, mientras cae el telón.
Estrenada en Enero de 2007 en el Mark Taper Forum de Los Angeles donde permaneció en cartel poco más de un mes, luego fue vista en el 2008 en el Norma Therris Theatre de Conneticut, antes de estrenar en Broadway en Septiembre de 2008 en el Bernard P. Jacobs Theatre, donde estuvo hasta Enero de 2009. Ha conocido muchas versiones amateurs en diferentes paises y volvió al off Broadway el año 2011 por una temporada limitada.
Las letras de Jason Brown tienen momentos realmente inspirados y graciosos (“Quiero matar a mi mamá”, “Quiere un bigote”, “Quiero un wonderbra”, “Esa es la ladera donde todos esperan que ocurra la resurrección”, etc. ). Cuando se hicieron las previas al estrenó la obra duraba dos horas incluyendo un intermedio, pero tras el estreno se presentó como una obra de un solo acto. La partitura está escrita para cinco músicos, cuyas edades deben estar por debajo de los dieciocho años.
El propio Jason Robert Brown dirigió a la compañía National Youth Music Theatre en Agosto de 2012, representando su versión de “13” en el West End, sólo SEIS funciones, dentro de un homenaje que le rendía dicha compañía al autor, representaron otras obras suyas como “Songs for a New World” y “The last five years”. Un montaje sencillo y energía a raudales por parte de unos actores entregados con la tremenda fuerza de su juventud, que arrasa y traspasa al público del patio de butacas. Esta obra gana muchísimos enteros cuando se ve representada.
MÚSICA Y LETRAS: Jason Robert Brown
Existe el CD con el reparto que estrenó la obra en Broadway, que es un doble CD, en el que aparte de los temas de la versión que se estrenó en Broadway, hay 11 temas en versión karaoke y algunos temas que fueron cortados en la versión definitiva.