Estrenado en el Teatro Principal de Valencia el pasado 3 de Febrero del 2010, nos encontramos con un musical en el que se rinde homenaje a Doña Concha Piquer, una de las hijas más queridas y populares internacionalmente en su época, nacida en la ciudad de Valencia y que llegó a triunfar en Broadway, siendo nombrada embajadora de la canción española y de la que se dijo que “está la Piquer y luego estaban las demás”.
Este espectáculo musical con una dramaturgia de Juli Leal y dirigido por José Sáiz y Sento Blay, va más allá de rendir homenaje a la artista valenciana, ya que recrea toda una época, la suya, a través de la música que se hizo famosa en su tiempo como el cuplé, el pasodoble, o la zarzuela.
Valiéndose de dos parejas de actores e intérpretes, juega con el humor y el guiño a aquellos años de la radio y de los anuncios de “Lejía Los Tres Ramos” o “Muebles Peris”, de forma que la acción recae sobre los cinco intérpretes.
La música es ejecutada por el José Madrid Giordano, que se encarga de la dirección musical de espectáculo y subraya tanto los interludios musicales versioneando por ejemplo “La bien pagá”, o acompañando a los intérpretes con las canciones de la época “Mirando al mar”, “Cantame un pasodoble español”, “Cabaretera”, etc. que defienden los cuatro cantantes (Ruth Nabal, Quique Llorca, Tamara Izquierdo y Rafael Álvarez). Hay que destacar que el nivel de los cinco intérpretes es alto y no se les puede poner ningún pero, si bien es cierto que las canciones más aplaudidas son las interpretadas por Aurora Frías, dando vida a la tonadillera valenciana.
También hay un encuentro con Miguel de Molina y nos revela que eran muy amigos, a pesar de lo que se dijo en su día y que mientras él fue a la cárcel, perseguido por la homofobia de la época, ella hizo suyos algunos de los temas del cantaor, como el famoso “Tatuaje” que da nombre al espectáculo.
Casi tres años después de su estreno sigue de gira por España y aunque ha reducido la formación orquestal que tuvo en su estreno de seis músicos, a sólo pianista, mantiene el clima íntimo en el que parece habernos colado de tapadillo y tras viajar en el tiempo, llevarnos a una época y nos recreamos en una voz que cantó como nadie las coplas de Quintero, León y Quiroga o del maestro Penella y sigue emocionando al público con temas como “Suspiros de España” o “La maredeueta”.
MÚSICA Y LETRAS: Varios
No existe grabación de audio ni videográfica del musical