Miguel del Arco, el llamado “chico de moda”, porque le caen todos los premios teatrales desde hace un par de años, aprovecha su actual situación de prestigio y tirón en taquilla, para conseguir la producción que de forma sobria, a la vez que elegante, le sirve para presentar esta historia que parece tenía escrita tiempo atrás, pero que no había montado hasta ahora.
Una puesta en escena con un escenario giratorio, con elementos cambiantes y proyecciones para darnos los diferentes ambientes que el texto necesita, son el soporte para que unos estupendos actores den vida a la historia que se nos quiere contar. Como siempre en los trabajos de del Arco, el apartado de sonido, música y luces juega muy bien a favor de esta historia de luces y sombras.
El fin de semana va a reunir en la casa de Ana y su marido Manu (Gonzalo de Castro), además de Paula, a Teo (Luis Merlo), un amigo de Manu, que termina de romper con su esposa y acude un poco para distraerse. Ana para no revelar su plan, sugiere a su marido que la ocasión puede ser perfecta para que se conozcan Paula y Teo.
Gonzalo de Castro, repite con del Arco tras la estupenda “El inspector” y Luis Merlo está perfecto en su papel, si bien ellas, tanto Emma Suárez, como Belén López, a la que no conocía y que en su rocambolesca interpretación de Paula, cuyo papel por momentos me recordaba a la malvada Marquesa de Mertuil de “Las amistades peligrosas”, me conquistó desde el primer momento.
TEXTO Y DIRECCIÓN: Miguel del Arco