“LA CORTE DE FARAÓN” es una zarzuela con música de Vicente Lleó y libreto de Guillermo Perrín y Miguel de Palacios, que se estrenó en el Teatro Eslava de Madrid el 21 de enero de 1910 y que en cierto modo fue recuperada para el gran público, cuando la adaptase para el cine en 1985, el director José Luis García Sánchez, con un guión que escribió con Rafael Azcona y que interpretaron Ana Belén, Antonio Banderas, Fernando Fernán Gómez, José Luis López Vázquez, Josema Yuste, Millán Salcedo, Juan Diego, Agustín González, Guillermo Montesinos, Quique Camoiras, Agustín González y María Luisa Ponte, entre otros.
Cuando hablamos de zarzuela, es como si flotara en el término un cierto tufillo a naftalina y aunque no soy ningún experto en la materia, ni he visto muchas zarzuelas y aunque haya gente que le parezca una barbaridad, las zarzuelas, son nuestro equivalete a los musicales americanos, teniendo en cuenta que ientras los americanos siguieron trabajando y ahondando en el género, en nuestro caso se quedaron ancladas en su momento y salvo muy aisladas ocasiones (Paco Mir con “Los sobrinos del Capitán Grant” que se repone con éxito periódicamente), nadie ha intentado renovar y actualizar el género para el público de hoy en día.
Lota y el casto José en el estreno de 1910
Retomando el caso de “La corte de Faraón”, que vi anoche por primera vez, en el Teatro Romano de Sagunto, con una orquesta de 23 músicos, más un coro e intérpretes de 37 cantantes, me hicieron plantearme que estamos hablando de un plantel de sesenta personas, sin contar técnicos de luces, sonido, figurinistas, decorados, etc. que hacen que en cuanto a medios, estaríamos en ocasiones por encima de muchas producciones de Broadway o el West End, pero el “acabado” del producto está a años luz.
Desde mi humilde punto de vista como espectador debo decir que si bien la orquesta sonó bien y que a pesar de que en el programa de mano, figuraba como director Arturo Díez Boscovich, sin que nadie nos informase del cambio por megafonía, salió a dirigir una señora que marchamos sin saber quien era, vamos, algo impensable en Broadway. En cuanto a la música, la partitura es variada y recoge diferentes estilos que van de la zarzuela a la revista, opereta o el cuplé, pero a mi corto entender, ver aparecer en el Egipto de los Faraones un cuadro flamenco, con cuatro mujeres con trajes rojos de lunares negros y que todos terminen bailando un zapateado, colocándo a José un sombrero cordobés en la cabeza, o se hace muy, muy bien, con mucho recochineo quiero decir, o no encaja.
El tema del sonido en un musical debe ser algo vital, ya que en los números corales -y desde el arranque de la obra, con la presentación de los personajes, que durará lo menos diez minutos- no entendí casi nada, salvo “Gloria al vencedor”, que aunque l@s protagonistas llevaban micro, salvo cuando cantaban solos, costaba entender las letras de las canciones. No quiero entrar en el tema del vestuario, con bailarinas que recordaban más a la danza del vientre que a egipcias o las coreografías de los ballets que no estaban integradas con la historia, sino que cumplían el papel de “llenar” el enorme escenario.
Vamos, salvando todas las distancias, sería “JOSEPH AND THE AMAZING TECHNICOLOR DREAMCOAT” el musical también con temas musicales de diferentes estilos de Andrew Lloyd Webber, con un libreto y letras divertidas de Tim Rice que nos cuentan mucho más claramente el pasaje bíblico y que en la zarzuela nos hace ir atando cabos, por los referentes que tenemos ya sabidos de quien fue Putifar y descubrir que el casto José interpreta sueños.
Quizá fuese un acierto dividir la acción que era de un sólo acto en dos, para poder ofrecer momentos clave como el acierto de que la actriz que interpreta a Sul, según el programa Aurora Frías, detenga la acción tras el conocidísimo “Ay ba, ay ba” y se dirija al público, como si estuviésemos en una revista, insinuándose y provocando, preguntando a un espectador: “Si yo te digo Ay ba, ay ba, ¿tú que haces?” y otro le contestó “Que ahí voy”, estallando en carcajadas la actriz y todos los presentes.
MÚSICA: Vicente Lleó
LIBRETO y LETRAS: Guillermo Perrín y Miguel de Palacios
Puede conseguirse el audio de la zarzuela en alguna versión antígua y también se puso a la venta en su día el CD con las canciones de la película con Ana Belén y Antonio Banderas.
También existe alguna grabación en video de la zarzuela, aunque no sé la calidad prque son bastante antíguas y siempre queda la película editada en DVD, donde aprovechan la historia de una compañía de teatro que es arrestada por representar la obra en los años 40, para ir mostrándonos poco a poco la zarzuela.