Henry Kenneth Alfred Russell, nacido el 03-07-1927 en Southampton, Inglaterra y fallecido el 27-11-2011 en Londres, fue un director de cine conocido por el nombre artístico de Ken Russell, cuya mayor fama le vino por sus películas, en las que tocaba temas o mostraba imágenes “escandalosas” para su época, que en ocasiones fueron alabadas por la crítica y otras veces a pesar del fracaso de las mismas, el público las convirtió en obras de culto, en las que la música, siempre tuvo un importante cometido en el desarrollo de la trama.
Su primera película, basada ligeramente en “Et Dieu crea la femme” de Roger Vadim, fue un fracaso que le hizo volver a sus trabajos en televisión, hasta que se embarcó en la secuela de la serie de Harry Palmer que comenzaría con “Ipcress” dirigida por Sidney J. Furie, haciéndose cargo de la secuela “Un cerebro de un billón de dólares” (Billion dollar’s brain, 1967), protagonizadas por Michael Caine.
En 1970 Russell dirigió “La pasión de vivir” (The music lovers, 1970), basada en la vida del compositor Tchaikowsky, protagonizada por Richard Chamberlain y Glenda Jackson, salvajemente mutiliada por la censura de la época en España y que nunca pudo verse ni en DVD, donde mostraba la incomprensión del compositor ruso y sus tendencias homosexuales, a la vez que la locura de su insatisfecha esposa. La adaptación musical fue encargada a André Previn.
En el mismo año, Russell quiso rendir homenaje al cine musical americano, dirigiendo “El novio” (The boyfriend, 1971), con Twiggy, una superdelgada modelo inglesa, que constituyó toda una sorpresa, ganando varios premios por su interpretación, aunque la película volvió incomprensiblemente a ser cortada antes de su estreno en América, ya que en esta ocasión se trataba de una película bastante inocente, sin los referentes escandalosos a los que nos tenía acostumbrados y tampoco logró el éxito.
Su adaptación algo psicodélica de la ópera rock de los Who “Tommy” en 1975, por fin le sonrió a nivel de crítica y público, quizá algo apoyado por un reparto en el que consigió juntar a Oliver Reed, Jack Nicholson, Ann Margret con Elton John, Tina Turner, Eric Clapton y a los componentes de The Who, dándole el papel protagonista a su cantante Roger Daltrey, con el que volverá a trabajar el mismo año en “Lisztomania”, ahora con la música de Franz Liszt y Richard Wagner, pasadas por el tamiz del sintetizador del músico de rock Rick Wakeman, que tampoco le volvió a sonreir en taquilla.
Sus siguientes películas no alcanzarían la repercusión de sus obras anteriores, aunque gozaron de una cierta popularidad como “Valentino” (Valentino, 1977), sobre la vida del actor de cine mudo interpretada por el bailarín Rudolf Nureyev, “Viaje alucinante al fondo de la mente” (Altered states, 1980) con William Hurt de protagonista con la que John Corigliano ganó el Oscar a la mejor banda sonora, “La pasión de China Blue” (Crimes of passion, 1984), con Katheleen Turner y Anthony Perkins, interpretando a una prostituta y un reverendo drogadicto que la acosa, de nuevo con escenas provocativas, buscando el escándalo, aunque ya no le devolverían a sus glorias pasadas.
Russell aún no tiró la toalla y volvió a intentarlo con “Gothic” en 1986 con Gabriel Byrne, adaptando el cuento de Mary Shelley sobre “Frankenstein”, al que seguiría “La guarida del gusano blanco” (The lair of the white worm, 1988) adentrándose en el mundo de los vampiros, a partir de una novela de Bram Stoker, contando con Hugh Grant de protagonista y con unas vampiras, que no buscaban yugulares que morder precisamente. Russell se despediría como director con “The rainbow” en 1980, otra adaptación de D.H. Lawrence, autor con el que alcanzó su primer éxito, dedicándose a alternar sus trabajos como actor o bien dirigiendo óperas y películas para televisión.
Su musical: TOMMY