Neil Simon, americano de 86 años, guionista de teatro y cine, con más de 30 obras y ostentar el record de ser el guionista que ha conseguido el mayor número de nominaciones al Oscar y al Tony, además de haber ganado el Tony como mejor autor y a la mejor obra, Kennedy Center Honors, Pulitzer, o el Golden Globe, entre muchos otros premios, casado en cuatro ocasiones, es no cabe duda una leyenda viva del teatro mundial.
Entre sus obras más conocidas citaremos “Descalzos por el parque”, “La extraña pareja” o “California Suite”, todas ellas llevadas al cine, aunque también escribió guiones para musicales como “Sweet Charity“, “Promises, promises“, “Little me”, “Están tocando nuestra canción” (They’re playing our song), o la adaptación de su también obra de teatro “La chica del adiós” (The goodbye girl). En fin, todo un referente de la cultura teatral.
Dos años más tarde, volvió a reponerse en Broadway con Jack Klugman y Tony Randall, en los principales papeles y por fin subió a los escenarios de Londres en el 2012, con Danny DeVito y Richard Griffiths, por una temporada limitada de 12 semanas y al fallecer Griffiths en Marzo de 2013, al trasladar la producción a Broadway en Septiembre de 2013, fue sustituido por Judd Hirsch.
La obra es un homenaje al mundo del teatro y las variedades, donde parece ser que Simon se inspiró, en las no tan buenas relaciones de parejas de cómicos como Stan Laurel & Oliver Hardy, Dean Martin & Jerry Lewis o Abbot & Costello y nos presenta dos viejas glorias del humor, que tras muchos años de trabajar y soportarse juntos, se separaron y llevan sin verse ni hablarse muchos años, hasta que se les propone que participen en una gala televisiva, a la que ambos quieren acudir por el dinero que les van a pagar, ya que viven casi de caridad, pero sus rencillas y recuerdos del pasado, van a aflorar y dificultar los ensayos, incluso la grabación del programa.
TEXTO: Neil Simon
Existe grabación de las versiones tanto para el cine como para la televisión, para quienes no conozcan la obra, si bien, como siempre, hay que verla en teatro, donde el vivo es superior a cualquier grabación.