Cuando entrevisté a Gerónimo Rauch en Marzo de 2013 en Londres, estaba interpretando a Jean Valjean en “Les Miserables” y le pregunté si no le daba miedo ser encasillado como John Owen Jones o Ramin Karimloo, que habían ido pasando de interpretar de Valjean al Phantom y viceversa, una y otra vez y me dijo que le encantaría, a lo que le respondí que me gustaría poder verlo en dicho papel y cual sería mi sorpresa, cuando meses más tarde firmó para interpretar al Phantom a partir del 3 de Septiembre de 2013.
Había visto a Gerónimo en “Los Miserables” en España y no quería perdereme su interpretación en “El Fantasma de la Ópera“, pero tras varias intentonas había sido imposible hasta ahora y lo cierto es que tenía mis dudas al respecto, porque es un musical que he visto muchas, muchas veces tanto en Londres, como en Broadway o Madrid y recordaba mis últimas experiencias en Broadway y Madrid, que no fueron nada gloriosas, pero haciendo números me di cuenta que, sin contar la función del 25 Aniversario en el Royal Albert Hall, hacía nueve años que no entraba a ver la obra en un teatro y podía ser suficiente tiempo, para volver a emocionarme con la historia.
Mi asombro fue mayúsculo cuando al enseñarnos el foso de la orquesta, Gerónimo nos dijo que era el único teatro del West End que tenía veintisiete músicos, porque Andrew Lloyd Webber es músico y mima su partitura que le sigue dando tantas satisfacciones, pero me asaltó la duda de si teniendo la entrada en butaca, pero debajo de las del primer piso, quizá se perdería algo de la sonoridad, como le había pasado a un amigo mío que fue a verla hace años y ¡para nada!, fue grandioso poder escuchar la partitura de nuevo, tan perfectamente ejecutada y con esa nitidez que más tarde recordé que años atrás, cerraron el teatro varios días para cambiar todo el sistema de sonido y lo cierto es que suena a gloria.
De repente sumido en la trama, me doy cuenta de que ya ha salido Gerónimo Rauch y me recuerdo a mi mismo, que el principal motivo de volver al musical, es por verlo a él en el papel y a partir de ese momento focalizo mi atención especialmente en su Fantasma y me rindo a su espectacular voz, que además en inglés suena magnífica, sin peligro de que un giro en la adaptación al español, pueda rechinar y sacarme de la historia. Las palabras caen perfectas en cada acento y eso permite relajarte y disfrutarlo, aún más si cabe.
No voy a decir que es el mejor Fantasma que he visto nunca, del mismo modo que no puedo decir cual es mi película, musical o libro favorito y es que lo de “el mejor”, cuando se ha visto a tantos, no me funciona y creedme, he visto a muchos y muchas veces, pero sí puedo decir que Gerónimo compone un personaje mucho más que digno y que si está ahí no es por casualidad, ni le han renovado el contrato para que siga representando el papel por ser simpático, sino porque lo vale y sigue llevando público al teatro, que estuve en una función de un martes y estaba lleno hasta la última fila del patio de butaca.
Como muestra, un video pirata, con todas sus limitaciones en la grabación, con Gerónimo cantando “Music of the night” en el teatro