Estamos ante uno de los musicales “grandes”. Estrenado en el Her Majesty’s Theatre de Londres el 9 de Octubre de 1986 sigue siendo uno de los musicales favoritos del gran público. Es un musical que mezcla sabiamente espectacularidad y calidad, con una puesta en escena cuidadísima, en la que cada elemento está perfectamente justificado y no busca el golpe de efecto gratuito para epatar al espectador. Tiene una partitura clásica, de las que sales tarareando algún tema del musical y la historia es un bombón para cualquier actor o actriz que se precie.

El argumento ha sido llevado al cine y teatro en múltiples versiones, con muchas variantes del tema que se centra en un músico con el rostro deforme que cubre con una máscara y vive escondido en los subterráneos del Teatro de la Ópera de París y descubre entre las chicas del coro a Christine, una joven de la que se enamora y quiere convertirla en la voz para la música que escribe. La joven, ajena a la existencia del Fantasma, del que escucha su voz y cree que es un angel enviado por su difunto padre para que la cuide, ha vuelto a encontrarse con Raúl, un compañero de juegos de la infancia, que inmediatamente descubrimos que la atracción entre ellos que viene de muy atrás, pero la presencia del fantasma ejercerá una extraña y magnética atracción sobre Christine, que se encuentra enmedio de una encrucijada entre el Fantasma y Raúl.#CHINA-TAIPEI-"PHANTOM OF THE OPERA"-PERFORMANCE (CN)Uno de los méritos de la adaptación de esta historia como musical, es la habilidad para conseguir que aunque el Fantasma aparezca en escena en contadas ocasiones, esté presente en todo momento, aunque sólo veamos una sombra, oigamos un portazo o una carcajada, o simplemente su voz en off, dejando a la imaginación de cada espectador la forma mágica o misteriosa en que el Fantasma hace o consigue las cosas. El director teatral Hal Prince supo jugar con la “ausencia” del fantasma, ayudando a crear un ser misterioso, que nos tiene en vilo porque nunca sabemos por donde aparecerá, ni cómo cumplirá las amenazas que lanza y curiosamente nos hace empatizar con este personaje desgarrado que provoca ternura y pánico a la vez, dentro de una poderosísima historia de amor, en la que el protagonista, rechazado por el mundo, es capaz de matar a quien se interponga en su camino hacia Christine.

Todo esto comenzó una mañana de 1984, cuando Andrew Lloyd Webber telefoneó a Cameron Mackintosh, para comentarle su intención de producir una versión teatral, sobre la  historia de amor del Fantasma de la Opera, que le había propuesto Ken Hill, intercalando piezas de Opera clásicas. Mackintosh reconoció desde el primer instante las enormes posibilidades del proyecto: un hombre deformado que habita en los sótanos de un teatro y que escribe bellas canciones que quiere que cante la joven y bella soprano a la que escucha escondido en su universo subterráneo de grutas y lagos profundos. Cameron insistió a Andrew en que la historia sería un vehículo perfecto para la música original que podría componer Lloyd Webber, en vez de recurrir a arias de viejas operas ya conocidas.Phantom3wTodo quedó en suspenso hasta que Andrew logró dar con un ejemplar de la novela Le Fantome de l’Opera de Gaston Leroux, en una librería londinense y pudo imaginar que aquella historia podía dar mucho de sí, lejos de las típicas novelas de terror del siglo XIX, como Frankestein de Mary Shelly o Jekyll y Hyde de Louis Stevenson. Decidido a convertirla en musical con Mackintosh de co-productor, habló con el reconocido Alan Jay Lerner, autor entre otras de las letras de “My Fair Lady” o “La leyenda de la ciudad sin nombre” (Paint your wagon) para que se ocupase de las letras a lo que Alan aceptó encantado, pero un cáncer repentino acabó con su vida meses más tarde, con lo que Lloyd Webber acudió a Richard Stilgoe, con quien había trabajado en sus musicales “Cats” y “Starlight Express, para que escribiese las letras.

El papel de Christine desde el principio estuvo asignado a Sarah Brightman, por aquel entonces esposa de Andrew, pero el papel del Fantasma estaba dando bastantes quebraderos de cabeza: primero, se le ofreció a Colm Wilkinson, que fue Che en “Evita” pero cometiendo un tremendo error lo rechazó, hasta que a la vista del éxito del musical, lo recuperó para estrenarlo en Toronto. También se pensó en Steve Harley, cantante de rock, pero su colaboración se limitó a grabar el tema principal con Sarah Brightman, como single promocional del musical, con un video espantoso dirigido por Ken Russell. El single ascendió rápidamente por las listas: el Fantasma podía funcionar.ct3ont7dgnhb19otbSin embargo Lloyd Webber no terminaba de estar satisfecho con las letras que Richard Stilgoe había escrito y lo comentó con Cameron Mackintosh que propuso llamar a Charles Hart, un desconocido letrista que había ganado un concurso en el que Cameron actuó de jurado y le llamó la atención su trabajo. Le ofrecieron una melodía en una cinta y Hart la devolvió con tres letras distintas: “Look at us”, “Knowing him” y “Think of me”, que fue la aceptada como definitiva y su pasaporte para escribir las letras del musical, salvo algún verso del tema principal, escrito por Stilgoe.

Lloyd Webber tenía un especial interés con este musical, por ser  la primera vez que escribía para una orquesta convencional, saliéndose totalmente del estilo que se había marcado en sus musicales anteriores. En cierto modo la consideraba como un regalo para que su mujer pudiera lucirse, pensando en su registro de voz, aunque como muchos dijeron, Lloyd Webber siguió perfectamente los pasos de los grandes maestros del musical.phant17El papel de Fantasma finalmente recayó en Michael Crawford, que casualmente compartía profesor de canto con Sarah Brightman y un día al cruzarse con Lloyd Webber, éste le propuso reunirse para ver la posibilidad de participar en el musical que estaba escribiendo. Crawford pensaba que le querría para el papel del joven Raúl y no el del deforme y violento fantasma, pero reconoció que fue el papel al que quedará asociado de por vida. Crawford hizo toda una creación del personaje, que vió premiada con el Oliver y el Tony al Mejor Actor. Ha sido uno de los papeles más deseado por los cantantes de musical. En Londres lo han interpretado Dave Willetts, Simon Bowman, Ethan Freeman, John Owen Jones, Ramin Karimloo, Gerónimo Rauch y muchos, muchos más.

La preventa de entradas antes del estreno fue espectacular y la reventa desde el principio se disparó sorprendiendo a todo el mundo. Durante varios años era habitual ver la larga cola de público en la puerta, probando suerte con las devoluciones diarias, para poder conseguir entradas y acceder al musical.Lloyd Webber tenía claro que quería para el estreno en Broadway al mismo trío protagonista que en Londres, así que ofreció el papel de Fantasma a Dave Willetts, en aquel momento representando a Jean Valjean en “Los Miserables” tras sustituir a Colm Wilkinson. El papel de Christine, para dejar disponible a Sarah Brightman, le fue ofrecido a Claire Moore y el de Raúl a un joven Michael Ball, que pasó de ser Marius en “Les Miserables” a tomar el papel de Raúl.

La expectación en Broadway era también muy grande, pero cuando Lloyd Webber quiso imponer el trío protagonista, los sindicatos de actores americanos, se opusieron en redondo argumentando que Crawford era una estrella de cine, teatro y televisión, pero Sarah Brightman no tenía más mérito que el de ser la esposa del compositor, así que para ponerla a ella, mejor cualquier cantante americana. Lloyd Webber fue tajante y dijo que o era su señora la que estrenaba, o no había Fantasma en Broadway y ahí quedó la cosa. rawEl nerviosismo crecía y ninguna de las partes daba su brazo a torcer, pasaba el tiempo y finalmente, llegaron al acuerdo de que los sindicatos dejarían estrenar a Sarah Brightman, con la condición de que el próximo musical de Andrew en Londres, fuese estrenado por una actriz americana y así fue como Ann Crumb, protagonizó “Aspects of love“, con lo que tras tanto tira y afloja por fin se estrenó en New York el 26 de Enero de 1988, en el Majestic Theatre, donde permanece en cartel, convertido en el espectáculo musical más longevo de Broadway. Consiguió SIETE premios Tony incluyendo el de mejor musical, mejor actor, mejor director y mejor actriz secundaria.

En España no tuvo la suerte que merecía. Tardó 16 años en estrenarse en Madrid, en un momento en que los musicales se apoyaban en  nombres de famosos Jesucristo Superstar (Camilo Sesto), Evita (Paloma San Basilio), Jekyll & Hyde (Raphael), etc. mientras que con “El Fantasma de la Opera”, confiaron que se vendiese por sí misma como hizo “La bella y la bestia”, pero aguantó año y medio en cartel, lejos de las marcas de Londres o New York, pero poco habitual en España. Otro error sangrante -para mi- fue la TRIPLE adaptación al español. Lloyd Webber sólo dejó publicar el CD en español del cast de Méjico, que luego se cambió para el estreno en Madrid y se volvió a reescribir cuando se dobló para el cine, y todo -supongo- por no pagar los derechos al autor que hubiese hecho la primera adaptación.

Felicidad Farag, Armando Pita y Luis Amando como el trio protagonista del musical en Madrid

Camilo Sesto grabó por su cuenta y riesgo una versión en disco, que el propio Lloyd Webber no le autorizó a publicar y el cantante alicantino, frustrado por no poder estrenar la obra, ni publicar el disco, dijo que lo regalaría a quien se lo pidiera. Lo cierto es que hay que agradecer que no se publicara, porque la adaptación que se ha podido escuchar es para abrirse las carnes o suicidarse mordiéndote las venas a dentelladas.

Raphael también anduvo tras los derechos para estrenar el musical en nuestro país, como Plácido Domingo, pero las condiciones de Lloyd Webber eran tan rígidas, que no permitía ninguna variación con respecto a la versión estrenada en Londres, de forma que resultaba carísima y todos desistieron hasta que Stage Enterteinment, la productora holandesa decidió traerla a España, como ha hecho con todos los grandes musicales desde entonces: Cats, Mamma mia, Cabaret, Chicago, Los productores, Victor/Victoria, My fair ladySi hubiera que elegir cinco temas de la obra, sería difícil, pero me quedaría como espectaculares la Overtura, Phantom of the Opera y Masquerade y como imprescindibles Music of the night, All I ask of you, Prima donna, Wishing you were somehow here again y Point of no return…. Y ya sé, suman más de cinco.

Desde el enorme éxito de este musical, siempre se flirteó con el tema de hacer una segunda parte y llegó a publicarse en 1999 una novela escrita por Freferick Forsythe, el reconocido autor de novelas de acción mezcla de thriller político, bajo el título de “The Phantom of Manhattan“, de guión infumable que afortunadamente para la gente adulta no llegó a prosperar y quedó arrinconada, pero cuando todos ya nos creíamos a salvo de una secuela innecesaria, Andrew Lloyd Webber retomó parte de la idea de aquella novela y decidió convertirla en musical con el título de “Love never dies“, que se estrenó en Londres el 9 de Marzo de 2010 y cerró antes de cumplir año y medio en cartel.c756064254cad64a7e61baaeca75adcdLa celebración del VEINTICINCO ANIVERSARIO del estreno del musical original en Londres, se hizo por todo lo grande, con una puesta en escena espectacular en el Royal Albert Hall, con un reparto inspiradísimo compuesto por Ramin Karimloo (Fantasma), Sierra Boggess (Christine) y Hadley Fraser (Raúl), del que podréis leer más pinchando en el enlace del 25 aniversario.

Para ver sob re la adaptación del musical al cine ver el post “PHANTOM OF THE OPERA, la película

MÚSICA Y LIBRETO: Andrew Lloyd Webber
LETRAS: Charles Hart

 

CD: Existen muchas versiones de este musical, quizá las más conocida sea la del Original London Cast con Michael Crawford y Sarah Brightman (Doble CD), así como el CD, DVD y Blu Ray del 25 aniversario en el Albert Hall, todos ellos con subtítulos en español.

Para ver sob re la adaptación del musical al cine ver el post “PHANTOM OF THE OPERA, la película