Aunque al final de “La espía que me amó” se anunciaba que James Bond regresaría con “For your eyes only”, lo cierto es que el fenómeno “Star Wars” y el éxito de películas como “Encuentros en la tercera fase”, “Alien” o “Superman” que ya estaba ya en fase de post producción, hizo que Albert R. Broccoli pospusiese el proyecto de “Sólo para sus ojos” en favor de “Moonraker” y así unirse a la moda de películas con historias en el espacio y lanzarla con el slogan publicitaria de “otras películas prometen la Luna, Moonraker lo cumple”.
La fina ironía y toques de humor que tan bien funcionaron en la entrega anterior, se exageraron hasta el punto de que escenas de tensión se resolvían con una sonrisa, lo cual generaba un cierto distanciamento del espectador que aunque desde el principio sabía que su héroe no podía morir, se daba cuenta de que aquello iba de broma y así el personaje de “Tiburón” (Richard Kiel), recuperado por la cantidad de mensajes que enviaron a la productora pidiendo que volviese en posteriores entregas, aquí se convertía en una especie de inspector Clousseau al que todo lo sale mal, perdiendo el aire amenazador de malvado en la línea del Odddjob de “Goldfinger” o Red Grant de “Desde Rusia con amor“.
Christopher Wood firma el guión que había empezado Tom Mankiewicz, de nuevo tomando de Ian Fleming el título de la novela y los nombres de los personajes, buscando cómo engarzar una historia que funcione repitiendo escenas que habían gustado en entregas anteriores, realzando la espectacularidad, efectos especiales y el humor, erradicando la violencia y el sexo que marcó la serie desde el principio. Si en “La espía que me amó” el elegante malo de turno quería acabar con la vida en la tierra para construir una civilización submarina, en esta tenemos a Hugo Drax (Michael Lonsdale), que cita a Oscar Wilde e interpreta al piano temas de Chopin, pero que quiere lanzar un gas que acabe con la vida en la tierra, para crear una civilización de gente perfecta en el espacio.
Se repite la escena de la persecución enmedio de un Carnaval (estamos en Río de Janeiro) y también se ata a Bond a una máquina que está a punto de costarle la vida, como ya vimos en “Operación Trueno“. Desmond Llewelyn repite como Q, dotando al agente de curiosos artilugios que justo tiene a mano para librarse de una situación complicada que van desde un reloj que dispara dardos que atraviesan el acero, e incluye explosivos de gran potencia, así como una pitillera que servirá para desvelar combinaciones de cajas fuertes, o un bolígrafo punzon para desemabarazarse de una pitón gigantesca.
A todos los emplazamientos naturales se le suman los excelentes decorados creados por el insustituible Ken Adam, que de nuevo consigue dar una imagen espectacular a la película, además de los cuidados efectos especiales para los que se buscó incluso el asesoramiento de la NASA en las escenas que ocurrían en el espacio, donde asistimos a la clásica pelea final entre los ejércitos de los “malos” y los “buenos”, de forma que aunque la película sea otro comic más, no da tiempo al reposo y consigue lo que pretende, entretener.
El plantel femenino de la película es un cúmulo de espectaculares bellezas y eso antes de llegar a descubrir que Drax busca seres perfectos para crear una nueva raza, pero entre ellas destaca Lois Chiles como Holly Goodhead, nombre curioso de nuevo que vendría a significar “bendita buena cabeza” y como ayudante del villano tenemos a Corinne Clery, famosa por haber protagonizado películas como “Historia d’O” o “Striptease”. También repite Lois Maxwell como Moneypenny y esta fue la última aparición de Bernard Lee como M.
MÚSICA: John Barry
LETRAS: Hal David
DURACIÓN: 126 minutos
Existe el CD con la banda sonora de la película, aunque lamentablemente falta bastante música ya que al grabarse en Francia y haberse perdido los masters, no se ha podido publicar todo el score en las reediciones ampliadas del CD, confiemos en que aparezcan algún día y podamos disfrutarla en su totalidad.
La película por supuesto también está publicada en DVD y Blu Ray
Para terminar algunos videos
Los títulos de crédito con la canción interpretada por Shirley Bassey
la misma canción pero en la versión disco que aparecía en los créditos finales de la película
el tema con arreglos de David Arnold y cantado por Shara Nelson
el excelente tema “Flight into space” con un John Barry inspiradísimo