El tiempo pasa y no vuelve. Hay que aprovechar el ahora. Mirar hacia atrás para rebuscar en el pasado nos lleva a anclarnos en un instante que ya no está, que ya pasó. No hay que desperdiciar ni un segundo, ni desaprovechar la oportunidad de solucionar malos entendidos, de decir te quiero, de perdonar, de construir algo para el mañana desde el hoy, porque ese tic tac del reloj que llevamos todos dentro, un día dejará de latir y entonces ya será irremediablemente tarde.
Este podría ser uno de los muchos mensajes que encierra esta obra que han escrito tres primeras plumas de la escena valenciana Carles Alberola, Rodolf Sirera y Pasqual Alapont en la que Enric (Carles Alberola) es un director teatral que cuando estaba montando “Pygmalion” fue sorprendido besando a Sandra (Noemí Lira), novia de su hijo Marc (Ramón Ródenas) lo cual dio al traste con la relación y Marc desapareció abandonando la obra que tuvo que cancelar antes de su estreno. Ha pasado el tiempo y Enric está dispuesto a reunir al mismo equipo de entonces, para montar la misma obra otra vez, como forma de solucionar aquello que quedó pendiente cinco años atrás.
La obra es un canto al teatro y a su gente con el mensaje de que por más que queramos evitar pensarlo, la vida no es eterna y hay que vivirla. Los autores juegan con el espectador que desde el inicio se encuentra perdido ante un cuadro donde los personajes entran y salen del lienzo, hablan y quedan inmóviles a los ojos sólo de alguno de los personajes, hasta que poco a poco nos va encajando esta historia en la que convive la realidad y la ficción, lo imaginado en sueños y lo vivido en medio del delirio y los recuerdos donde desde una forma muy hábil se nos va contando una historia que nos llevará a través de la comedia, el humor, la emoción y la música a un final que nos sacudirá el corazón.
Noelia Perez, Josep Zapater y Carles Alberola
Sí, dije música, porque se trata además de un musical con muchas canciones escritas por Noélia Pérez y Josep Zapater para que puedan lucirse todos los intérpretes, nada menos que catorce, con sus momentos de gloria para cada uno de ellos, donde además de los citados anteriormente brillan con luz propia Ramón (Tony River) y Tomás (Álvaro Baguena) como las viejas glorias del teatro con un numerazo escrito a su medida, Carol (Silvia Rico) sabe sacar partido de su mala malísima que también tiene su corazoncito, además de una voz y un porte de los que es sabedora, o el trío de jovencitas aspirantes Tina (Mary Porcar), Loli (Carme Peinado) y Merxe (Ana Burguet) que como el joven Lluís (Victor Lucas) siempre están a la espera de su oportunidad para dar el salto a un mejor papel, Vicky (Cristina Fernández Pintado) la hermana de Raquel o Guillén (Manuel Maestro) ese actor que por más que reniegue volverá al teatro por trabajar con Enric aunque sea sin cobrar.
La obra es por supuesto para todos los públicos y emociona por igual a chicos y grandes, de hecho a mi al final me arrancaron alguna que otra lágrima, con esa historia que nos recuerda a otras como la del hijo que no entendía a su padre en “Big Fish” o aquel creador en sus delirios a las puertas del final de su vida del “All that jazz” de Bob Fosse, aquí sabiamente desarrollados, condimentados y cocinados ante nuestros ojos en este argumento para un musical original que ójalá sea el primero de muchos que vengan y que ya estamos esperando.
Carles Alberola se ha encargado de la dirección pero ha sabido rodearse de gente polivalente, que la hay y muy competente, que como él además de interpretar, cantar y bailar han asumido otras tareas como Josep Zapater y Noelia Pérez escribiendo la música y encargándose de la dirección vocal y musical o Cristina Fernández Pintado que además ha creado las coreografías. Por otro lado hay que destacar el diseño de vestuario de Pascual Peris, el diseño de sonido de Luis López de Segovia y las proyecciones de Rafa Piqueras. Todo un lujo de equipo para un perfecto acabado.
Levantar este proyecto que defienden 14 actores en escena y 16 técnicos ha sido posible gracias a la colaboración de l’Institut Valencià de Cultura y la Diputació de València que lo han financiado al 50%, haciendo frente a los 270.000€ que ha costado la producción. Tuve la suerte de verlo en la primera función en previas y volveré más de una vez porque es difícil ver algo de este nivel en esta ciudad y como reza el lema de la obra, este tic tac se apagará el 7 de Enero de 2018 con la última función en Valencia y me dicen que como las entradas valen 10 o 20 euros están volando en taquilla, a pesar de que casi nadie la ha visto todavía ya que la obra oficialmente se estrenará esta noche.
TEXTO: Carles Alberola, Rodolf Sirera y Pasqual Alapont
MÚSICA Y LETRAS: Josep Zapater y Noélia Pérez
DIRECCION: Carles Alberola