Stanley Donen, el director al que le debemos tanto cine. Desde “Cantando bajo la lluvia” a “Charada” o “Página en blanco” y por supuesto “Siete novias para siete hermanos”. Mucho antes que William Wyler en “El coleccionista” o Pedro Almodóvar en “Atame”, Donen nos trajo a estos rudos montañeses que pensaron que la mejor forma de que una chica se enamorase de ellos era raptándola y llevándola a su casa, pero aquí el director muestra desde el principio lo descabellado de su idea y los “hermanos” pronto se dan cuenta de su error y aprenden a respetarlas y convivir con ellas.
Basada en el cuento “The sobbin women” de Stephen Vincent Benet y la leyenda de “El rapto de las sabinas”, Donen nos presenta la historia con cierta dosis de ingenuidad y humor que como buen musical de la época, termina con las “novias” enamoradas de los “hermanos”. Pero todo está aderezado con música, buena música. Está ese duelo-baile en el granero, esa preciosa balada nostálgica cortando árboles en la nieve y hasta esa canción del prepotente hermano mayor paseándose por el pueblo al que ha bajado desde las montañas buscando la chica que está hecha para él.
La película fue nominada a cinco Premios Oscar y ganó el de mejor banda sonora original en 1954. Metro Goldwyn Mayer no confiaba en el éxito de la película y le concedió un presupuesto menor que no permitía rodar en escenarios naturales y se notan los decorados con montañas de cartón piedra, pero ayudan a sonreír viéndolo como un cuento, pero con unos números musicales que siguen funcionando a la perfección y la película es a día de hoy un clásico indiscutible.
La película está en Apple TV o Amazon Prime en alquiler