Comenzó como una obra de teatro de éxito instantáneo, hasta el punto de que se filmó la película cuando estaba todavía la obra en cartel y permaneció tres años “guardada”, esperando a que cerrase en Broadway. La obra iba a llamarse “Cuerpos en nuestro sótano”, haciendo referencia a las dos tiernas viejecitas, que entierran en su sótano a la gente que asesinan para liberarles de la soledad, pero se cambió por “Arsénico y encaje antigüo” y en España “Arsénico por compasión”.
Menos mal que no pudieron contratar a Bob Hope o Ronald Reagan para el papel protagonista, que afortunadamente cayó en manos de Cary Grant, que está espectacular con sus miradas directas a cámara, su movimiento de ojos, sus carreras arriba y abajo. Cary Grant, todo un maestro de la comedia disparatada, que está brillante en esta película de Frank Capra.
Max Steiner está a la altura poniendo el tono de misterio en las escenas de miedo o acompañando con su música los saltitos de la tía de Cary. El resultado final es una comedia que te mantiene con la sonrisa en los labios todo el rato, aunque de cuando en cuando te roba alguna carcajada.