Musical estrenado en Broadway en 1964 y llevado al cine en 1971 por Norman Jewison. Producción brillante, muy fiel a la obra teatral, añadiendo incluso escenas que la llevaron a las tres horas de duración, sin que por ello lastrasen el ritmo de la película, manteniendo el equilibrio entre los momentos cómicos, dramáticos y emotivos.
La historia nos muestra a un padre judío queriendo mantener las tradiciones de su pueblo, que se atreve a cambiar cuando no ve que perjudican la felicidad de sus hijas. El protagonista habla directamente con Dios y con el público, estableciéndose una rápida complicidad entre ambos.
En el reparto Topol que interpretaba a Teyve en Londres, fue el escogido para el papel en vez de Zero Mostel que creo el personaje en Broadway. Para el estudiante de ideas progresistas que llega a la comunidad, se eligió a Paul Michael Glasser, cuando todavía no era popular como el detective de la serie “Starsky y Hutch”.