Película valiente que en 1956 retrataba los problemas de las adicciones y cómo un buen maestro que alterna la enseñanza con otro trabajo en una empresa de taxis, para poder dar una mejor vida a su familia, a raíz de unos fuertes dolores le recetan una droga milagrosa, la cortisona, que hará de él una persona peligrosa.
James Mason coescribió el guión y produjo la película que dirigió Nicholas Ray y aunque no tuvo mucho éxito en su estreno, con el tiempo ha sido reivindicada por gran parte de la crítica, en la que además del tema destaca una soberbia interpretación de James Mason. Película que no intenta distraer sino dar testimonio de algo.
La película no está en ninguna plataforma