Fue una obra de teatro que estrenaron en 1939 Katharine Hepburn, Van Heflin y Joseph Cotten con mucho éxito. Katharine compró los derechos para el cine, con la idea de protagonizarla y quitarse la etiqueta que colgaba sobre ella de “veneno para la taquilla”, tras los fracasos sucesivos de “La fiera de mi niña” y “Vivir para gozar”.
La historia nos muestra una familia de alta sociedad, a punto de celebrar la boda de una joven, que 24 horas antes de la ceremonia son amenazados con la publicación de una noticia que puede ser un escándalo para la familia. Para evitar la publicación se les chantajea con la imposición de que acepten la invasión de unos reporteros que harán un reportaje de la boda, aunque detrás de todo esto está el primer marido de la joven casadera, que lo que quiere es recuperarla, porque sigue enamorado de ella.
George Cukor volvió a dirigir a Hepburn y Grant y la producción de la película es de Joseph L. Mankiewicz. La música es de Franz Waxman y la película es ya una clásico de la comedia americana.