Woody Allen en 1985 nos sorprendía con esta película, un bellísimo, sentido y elaborado canto de amor al Cine, no sólo como manifestación artística, sino como lo que puede suponer de trascendente. Allen siempre ha declarado que es una de sus películas que más se ha acercado a la idea que el quería plasmar con ella.
Cuenta la historia de una mujer (Mia Farrow), que escapa de su realidad acudiendo al cine, donde sueña con la vida y romances que ve en las películas de la época, hasta que un día el héroe romántico de la película (Jeff Daniels), salta de la pantalla para vivir con ella un amor real, lejos del de las películas que se apagan con los fundidos en negro.
Estamos en la América de la Gran Depresión del 29. La historia contrasta el brillante blanco y negro de la película proyectada que deslumbra a la protagonista, con el color sepia desváido que tiene su vida, con un marido (Danny Aiello), que la maltrata física y psicológicamente. La maestría de Gordon Willis, director de fotografía habitual por aquel entonces de Woody Allen, alcanzó con esta película uno de sus mejores y más dificiles trabajos.
Una agridulce comedia de Woody Allen que, además de proponer una reflexión sobre la creatividad, y la “ficcionalización” de la realidad, plantea la importancia que puede tener el cine, hasta casi como base de la educación sentimental.
La película está en FILMIN