Este musical estrenado en el Teatro Haagen Dazs el 15 de Septiembre de 2010, bajó el telón por última vez el 14 de Noviembre del mismo año. No aguantó ni dos meses en cartel. Un fuerte golpe para un musical que nacía un poco a la estela que marcaba “Hoy no me puedo levantar“, aunque en este caso contando con las canciones del grupo Cómplices, en vez de Mecano.
El musical surgió a raíz de Andreu Castro, uno de los actores del mencionado musical de Mecano, que se dirigió a Teo Cardalda, compositor de las canciones del grupo Cómplices, para darle la idea de que con sus canciones se podría hacer un musical. Cardalda algo escéptico al principio, terminó por acceder y colaborar con él en la selección de canciones.
La historia llevaría el lema de la búsqueda de la otra mitad, nuestra media naranja. David y Matilde son dos almas gemelas que nunca se han reencarnado y viven felices su amor en el cielo, pero ella quiere reencarnarse para vivir mil aventuras, viajar, aprender, equivocarse, volver a enamorarse, en fin toda una serie de experiencias que en el cielo le son imposibles.
Ella quiere comenzar una vida desde cero y sin David, desoyendo los consejos de su amigo Aquarius que ya se reencarnó y volvió horrorizado, además que la ley celestial marca que cuando te reencarnas, se te borran todas las memorias y olvidas tu vida anterior.
David tiene miedo a bajar a la tierra, pero se deja convencer por Matilde y acuden a la sala de las almas, para reencarnarse en un cuerpo humano, pero San Pedro, el encargado de los trámites de las reencarnaciones está de vacaciones y se lo gestiona Lucas, un ángel novato que comete un tremendo error, nada menos que reencarna a la pareja, en las almas de dos cuerpos del mismo sexo.
Veinte años después, en la tierra, las cosas se complican: una chica enamorada de su mejor amigo, una boda, un ángel con una misión, dos enamorados que se buscan sin suerte y dos chicos que se encuentran en pleno Madrid, se miran a los ojos, y se enamoran. Lo que nadie sospecha es que dentro de uno de los dos sigue viviendo el alma de Matilde.
El mismo Teo Cardalda, autor de todas las canciones, estuvo apoyando con su presencia en todas las representaciones durante el mes de Septiembre, tocando el piano, pero finalmente demostró que no bastan unas buenas canciones para hacer un buen musical. La fórmula no deja de repetirse esperando que vuelva a sonar la flauta Mecano y se ha demostrado que un musical es algo mucho más trabajado, donde las canciones deben ayudar a avanzar la historia y la historia debe ser interesante para que el público siga con interés la trama.
El escaso éxito de la función no dió tiempo ni a que apareciese un CD con las canciones interpretadas por el reparto original.
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Creo que los musicales han tocado fondo... peor no se puede hacer un musical, se salva quizá la musica y su instrumentación, pero el guión y la interpretación, soporífera, siento ser duro, pero es de obra de colegio. Por supuesto no vale la entrada. Me fuí muy indignado, pero quien no lo crea, que pague 60 euros y lo vea.En busca del dinero estafado
No he visto el musical. Estuve este fin de semana en Madrid, en plan visita relámpago y tenía dos tiros libres y claro, no entraba en mis planes. De todas formas me han llegado noticias de que es excesivamente largo (3 horas y media) y que piensan que va a ser un fracaso mayúsculo y lo siento, porque Maria Angeles Virumbrales se merece algo mejor. Estaba estupenda en el Wicked de Amorevo y en El rey de bodas, algo mucho más que decente y que inexplicablemente no tuvo la respuesta que se merecía en nuestro país.