Stage Entertainment hizo pública en Hamburgo la presentación del nuevo musical que preparaba con vistas a estrenar en Alemania en Noviembre del 2012, para exportar a Broadway en función de la acogida que tuviera por parte del público. Se trataba nada menos que ROCKY, el guión de Sylvester Stallone, que llevó al cine en 1977 John G. Avildsen y se hizo con un montón de nominaciones a los Premios Oscar, ganando los de mejor película, montaje y director. La historia era la del héroe anónimo de la calle, que con su esfuerzo puede conseguir el objetivo que se proponga, vamos, lo que se nos ha vendido tantas veces como “el sueño americano”.
En principio el equipo era interesante, ya que el libreto es de THOMAS MEEHAN, ganador del Tony por “The Producers” y la música y letras son de LYNN AHRENS y STEPHEN FLAHERTY letrista y músicos de “RAGTIME“. El estreno del musical en Hamburgo contó con el actor americano Drew Sarich como Rocky y la actriz holandesa Wietske van Tongeren como Adrian, si bien una vez visto nos volvemos a ha er la eterna pregunta “¿Hacia falta?.” “¿Aporta algo nuevo a la historia?”. “¿Mejora el original?”.
La historia original que ha dado pie a seis secuelas en cine hasta el año 2006, siempre con Silvester Stallone en el papel protagonista, que casi con 67 años, se embarcó en la tarea de coproducir el musical, asociándose con Stage Entertainment, del mismo modo que hiciese con la misma productora Woopi Goldberg con su “Sister Act“, para darle un empujón al proyecto, ahora se nos presenta como musical, con la intención de seguir expoliando el filón “Rocky” y el público sigue respondiendo al reclamo de un título de tirón, pero repito “¿Hacia falta?.”
La carcasa final la disparan a mitad del segundo acto, cuando hacen levantar al público de las ocho primeras filas y subir al escenario a los ciento veinte espectadores, los que han pagado las mejores butacas, desplazando el ring del escenario a encima de las ocho filas que han quedado vacías, y sentándolos en unas gradas que salen del fondo del escenario, de forma que el ring queda situado en mitad del patio de butacas y se pide a los espectadores de los laterales de las ocho primeras filas que se pongan de pie y aplaudan o no verán el combate, al estar sentados. En fin, circo, del que hablará la gente reduciendo a ese detalle, al resumen del musical.
Personalmemte, espectáculo bastante prescindible para mi gusto, aunque cuente con buenas canciones, toda la parafrenalia de la puesta en escena del guión, como amante del teatro musical, no hacían falta.
MÚSICA: Stephen Flaherty
LETRAS: Lynn Ahrens
Se ha publicado el CD con el audio del musical en alemán, grabado por el reparto que estrenó el musical en Hamburgo y también existe el CD con el reparto original de Broadway.
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