La comedia francesa sigue trayendo agradables sorpresas a nuestra escena con obras muy bien escritas con las que conectamos fácilmente y si a ello añadimos una buena dirección y dos intérpretes que saben sumar con su actuación al resultado final de la obra, es claro que tenemos todas las papeletas para tener un éxito entre manos.
Lolita Flores ya hace tiempo que demostró su versatilidad para adaptarse a cualquier arte y tras sus tímidos comienzos en 1975 como cantante con aquel “Amor amor” vendrían años en los que dio pruebas de su naturalidad delante de las cámaras, presentando programas en televisión o metiéndose en la piel de diferentes personajes, ante una cámara o a pecho descubierto sobre un escenario y por más gratificante que fuera el hecho de recibir un Goya en 2003 por su papel en la película “Rencor”, resultaba algo chocante que fuese como “mejor actriz revelación”.
Lolita y Luis Mottola coincidieron en el rodaje del cortometraje “Carne” en 2016 y descubrieron la química que tenían trabajando juntos y se comprometieron a buscar un texto con el que subirse a un escenario y jugar con sus personajes. No les fue fácil encontrar el proyecto que les terminase de encajar hasta que cayó en sus manos esta comedia de Laurent Ruquier, un dramaturgo, humorista y presentador de radio y televisión francés, con el que trabajaron con la Tamzin Townsend para adaptarla a nuestro país explotando las capacidades de cada uno de ellos.
Ella decide plantarse y dar el salto de buenos amigos a folla amigos, pero él retrocede rápidamente porque dice que no quiere romper la amistad tan maravillosa que tienen, porque cree que si se mezclara con el sexo podría dar al garete con todo, pero ella insiste, insiste y vuelve a insistir hasta que se abre la caja de Pandora y afloran una tras otra sorpresas que van a dejarnos con la boca abierta por la que se nos escaparán varias carcajadas.
La capacidad de Lolita de integrar lo más variopinto en la obra fue aplaudido por el público cuando como se representaba en Valencia y pasaban por la calle del teatro Bandas de música que soltaron algún que otro petardo, perfectamente audibles desde el patio de butacas, ella improvisó incorporando lo que estaba sonando al texto de la obra, además de permitirse cantar algún que otro tema a capela o algún pequeño dúo improvisado con Luis y lucirse especialmente con su versión del tema “No” de Armando Manzanero que canta acompañada de un arreglo a guitarra de Mariano Marín, que es otro regalito de Lolita a su público, ojo, que todas las partes musicales están bien enlazadas con la historia.
Lolita Flores, Luis Mottola y Tamzin Townsend
Para terminar sólo diré que el teatro estaba lleno, había colgado el cartel de “Localidades agotadas” y me dijeron que las entradas estaban volando por instantes. Lolita al final de la función dio las gracias al público manifestando que era su función ciento cincuenta y que siguen de gira por toda España. No es Shakespeare, ni Tenese Williams, pero el que va a verla ya lo sabe y encuentra más de lo que esperaba.
TEXTO: Laurent Ruquier
DIRECCIÓN: Tamzin Townsend
Termino con un video promocional de la función