Película dirigida por William Castle que comenzó trabajando con Orson Welles y terminó especializándose en películas de terror serie B, que supo promocionar con efectivos trucos publicitarios. En esta película que nos ocupa, cuando entraba en los 15 minutos finales, aparecía un cronómetro en pantalla advirtiendo al público, que quien no pudiera soportar la tensión y quisiera abandonar la sala, tenía 45 segundos para salir y le devolvían el dinero de la entrada.
La película se estrenó en 1961, justo un año después de “Psicosis” de Hitchcock y se nota. Rodada en blanco y negro repite situaciones y tomas prácticamente calcadas de la obra maestra del mago del suspense, aunque Castle se sirve de una trama más compleja creada por Rob White, uno de sus guionistas habituales, que en manos de Hitchcock podría haber ganado muchos más enteros. La película recibió criticas tanto a favor como en contra y con el tiempo se convirtió en una película de culto.
La película está en FILMIN