La historia sobre el papel parecía interesante. Lara y Dani son una joven pareja que ve trastocada su felicidad, cuando a él con apenas 30 años, le diagnostican Alzheimer. Ella trata de animarlo y apoyarle en todo, pero a la vista del empeoramiento progresivo de la enfermedad, deciden acudir a la consulta de una doctora que será fundamental para ellos y que se involucrará en el caso mucho más allá de lo que su profesionalidad aconseje.
Que yo sepa el tema del Alzheimer, en alguien tan joven, ha sido poco o nada tratado en teatro y menos aún como musical. No quiero entrar en más detalles del argumento y ello hará difícil mis razonamientos sin hacer spoilers sobre la trama. Tres actores. La pareja protagonista y la doctora, además de un pianista en segundo plano, que va acompañándoles en las canciones.
La obra se fue casi a las dos horas, que pesan tras un arranque precipitado, en el que en la misma canción los protagonistas tropiezan y se conocen y tras despedirse, acto seguido vemos como se besan y él le da a ella las llaves de la casa donde van a vivir juntos. Casi a continuación él detecta que ha tenido un lapsus en su memoria y sin apenas tiempo para empatizar con la pareja, ya estamos con el problema de la enfermedad, que ya sabemos como acabará, pero parece que el final no llega nunca. Hablando del final, hay un segundo final que podrían habérselo ahorrado.
TEXTO: Marc Lluís Fernández
MÚSICA Y LETRAS: Carles Alarcón
DIRECCIÓN: Pili Capellades
Termino con dos videos de dos canciones que suenan muy bien a piano y violín, aunque a mi entender hacen dos spoilers muy grandes de la obra.