Nos encontramos ante un musical de pequeño formato escrito por los franceses Christian Simeón y Patrick Laviosa, basado en una idea de Jean-Luc Revol y estrenado en París el 7 de Septiembre de 2006 en el Théâtre du Rond-Point con el título de “Le Cabaret des hommes perdues”, que ganaría el premio al mejor musical original y mejor autor en los Premios Molière del 2007 y desde entonces se ha traducido y representado en ciudades como Viena, Varsovia, Buenos Aires y Liege.
La historia tiene lugar en “El cabaret de los hombres perdidos”, un sórdido bar de encuentro gay y tatuajes al que llega huyendo de un grupo de matones el joven Dicky que quiere ser cantante, pero la vida por su físico lo lleva a ser actor de cine porno gay. En el bar se encuentra con Destino, quien le mostrará lo que la vida le tiene preparado, pero Dicky no está dispuesto a aceptarlo y el Barman del local aboga en su favor insistiendo que debe haber una segunda opción y que el libre albedrío existe para poder cambiar un destino aparentemente escrito.
Estrenada el 20 de Octubre de 2015 en los Teatros del Canal de Madrid, con adaptación al español de Jorge Roelas en el texto y Alicia Serrat en las canciones, coreografías de Amaya Galeote, diseño de iluminación de Juanjo Llorens y con dirección musical de Marc Álvarez y dirección escénica de Victor Conde, tienen en el reparto a Ignasi Vidal (Destino), Armando Pita (el tatuador), Ferrán González (Lullaby) y Cayetano Fernández (Dicky), con un acabado escénico intuyo que mucho más adornado que su original de pequeño formato, lo que puede ayudar a que se venda mejor al público mayoritario que acude esperando ver “un musical”.
Las cuidadas y efectivas luces de Juanjo Llorens, maestro en crear ambientes, así como un vestuario y coreografías muy bien distribuidas a lo largo de los 90 minutos del musical, ayudan a digerir este espectáculo con referencias a “Sunset Boulevard” y alguna frase o guiño puntual a nuestro país, en los que creí adivinar la mano del director, que apostaría que ha mejorado el resultado final del original, que debía ser mucho más oscuro y reducido, que de haberse mantenido así hubiera rechazado de plano el espectador medio español.
Ferrán González, Cayetano Fernández, Ignasi Vidal y Armando Pita
Quizá la sala grande de los Teatros del Canal no fuese el emplazamiento idóneo para un musical de este tipo, que a buen seguro funcionaría mucho mejor en el Teatro Infanta Isabel donde se trasladó desde el 11 de Noviembre al 31 de Enero de 2016 y a partir de entonces estuvo de gira por varias ciudades españolas recalando en La Rambleta de Valencia en varias ocasiones colgando el cartel de “localidades agotadas” en sus últimas funciones con algún cambio en el reparto formado por Cayetano Fernández, Ferrán González y los actores valencianos Manuel Maestro y Miquel Mateu, que tendrán su última actuación el 22 de Abril de 2017 en dicho espacio.
El espectáculo volverá a Madrid a la Sala Alfil de Madrid donde se verá el 3, 10 y 17 de Mayo y el 7 y 14 de Junio de 2017 con un reparto formado por Leo Rivera (Destino), Ferran González (Lullaby), Armando Pita (Tatuador) y Cayetano Fernández (Dicky) y han sido contratados para llevarlo de gira por América.
MÚSICA: Patrick Laviosa
LETRAS: Christian Simeon
De momento no existe CD con el audio de esta producción, pero se publicó el CD de la versión francesa y de la argentina.
También se comercializó en Francia una versión con un doble DVD con extras.
Adjunto un video promocional de la versión española de la obra
el reparto español canta la canción preliminar
Cayetano Fernández canta el Aria de Dicky
Ferrán González y Cayetano Fernández cantan “Pruébelo”
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¡Es increíble este musical! Sumamente recomendable. Saludos de Argentina.
Vamos a ver cuando se estrene en España. Viene muy bien recomendado. Gracias.
¿Sabes si el DVD francés tiene subtítulos en español?
Muchas gracias.
No lo sé, pero no son muy dados los franceses a subtitular las cosas y menos en español, en todo caso al inglés. Desde luego en amazon francia que lo tienen a la venta no indica que lleve ningún tipo de subtitulos.
Pues yo no creo que el problema sea lo surrealista del argumento, sino las interpretaciones. Y, ojo, no estoy diciendo que los actores no sepan o interpreten mal, sino que el lenguaje interpretativo escogido parece hacer mucho hincapié en la forma y la gestualidad que en lo emocional.
En mi opinión, y aunque la escenografía es sublime, falta decadencia y rudeza en las formas, impulsos fogosos y reales, romper los cánones interpretativos de tonos e imposturas vocales. Falta una veracidad que habría beneficiado por enteros a este espectáculo.
Me remito a los videos de arriba: todo está muy medido, muy impuesto. No hay una naturalidad que te permita tomar por cierto lo que estás viendo sobre las tablas. Por ejemplo, en el tema "Pruébelo", Lullaby suena artificial a más no poder, como si lo que dijera no tuviera nada que ver con ella o fuera un chiste. Se han preocupado de darle la forma de un discurso decadente -movimientos, dramaturgia, música, escenografía,..- por solo la FORMA; en cuanto a contenido, su discurso está emocionalmente frío y vacio. Parece que lo que está diciendo no le afecta en absoluto a su personaje.
En mi opinión, faltan muchos enteros de esa decadencia que tienen que transmitir estos persona que, si bien no dejan de ser personajes, están viviendo una vida que dista mucho de ser la que quieren y todos tiene algo de lo que huir. ¡Todo está muy limpio, muy medido!
Es una pena que un producto tan atractivo se quede en un buen envoltorio con un lazo pero no tenga mucho más. Si estuviera en mi mano, haría una semana de trabajo de interpretación EXCLUSIVAMENTE para potenciar las emociones y las relaciones de los personajes.
Unas emociones que, si bien están en la dramaturgia, no están en los soniquetes,ni la impostura, ni, desgraciadamente, en los actores.
Gracias por tu punto de vista.