El escenógrafo Daniel Bianco debuta como director artístico del Teatro de la Zarzuela con este montaje de dos zarzuelas “Enseñanza libre” y “La gatita blanca”, en el que ha echado la casa por la ventana y como escenógrafo y director se ha permitido el lujo de desmontar las más de 600 butacas de la platea para convertirla en escenario y colocar al público en unas gradas en el escenario clásico, lo cual a mi entender no está justificado ya que estas zarzuelas no precisaban semejante derroche con el que se ha pretendido distraer la endeblez del libreto.
No conozco las zarzuelas originales, pero el mismo director de escena Enrique Viana ha declarado que los chistes de entonces hoy no se entenderían, incluso algunos ofenderían por el tinte machista que llevan explícitamente, así que como amante del absurdo y el surrealismo decidió reescribir completa la primera zarzuela poniéndola al servicio de la segunda, pero unos chistes aislados y el uso de móvies no bastan para acercar el género a nuestros días, aunque asegura haber respetado la partitura y letras de las canciones, a la vez que reconvertidas en una función sin descanso con una duración de dos horas, a la que subtitulan como “Venga usté a pasar la tarde – Un despropósito lírico en un acto”.
Las coreografías de Nuria Castejón le permiten lucirse en números como el “Vals de los nadadores” o el del “entreacto” cuando aparecen los bailarines llevando como mochilas fragmentos de la lámpara del teatro, que además baja del techo casi a nivel de los actores y las imágenes recuerdan a los caleidoscopios imaginados por Busby Berkeley, pero en eso queda todo y me recordó el musical “Time” en Londres, muchos años atrás, con un montaje que sorprendía en la primera escena con una imagen gigantesca en escena, que se quedaba toda la obra, aburriendo soberanamente al personal.
La música de Gerónimo Giménez y Amadeo Vives es sin duda lo mejor del espectáculo y con la Orquesta de la Comunidad de Madrid y el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela pudieron lucirse, mejor que en los cantables con cuplés y canciones que recordaban a la revista sin aportar nada a la trama, o incluir guiños en la partitura como el “Acércate más” de Osvaldo Farrés, el tema de la “Pantera Rosa” de Henry Mancini o el “Adiós a la vida” (E luceven le stelle) de la ópera “Tosca”, me parecieron totalmente prescindibles.
Esperemos que haya mejores ocasiones para actualizar la zarzuela, porque si no hubiera visto ninguna zarzuela y ésta hubiera sido mi primera incursión en el género, dudo que le hubiese dado una segunda oportunidad.
ADAPTACIÓN Y DIRECCIÓN: Enrique Viana
DIRECCIÓN MUSICAL: Manuel Coves
Termino con un video promocional del espectáulo