Además de mi pasión por los musicales, mucho antes descubrí la belleza de la música para el cine y trato de combinar ambas, ya que al fin y al cabo en cualquiera de los casos, es MÚSICA.
Y como es habitual cada mes de Julio, está la deseada escapada a la histórica ciudad de Úbeda, que me reúne una vez al año con cientos de aficionados a la música de cine, en busca de un contacto más terreno con nuestras estrellas de las bandas sonoras, a la vez que un reencuentro con los amigos de siempre y la posibilidad de descubrir un cd desconocido hasta ayer y que desde hoy formará parte de mis favoritos.
El Festival de Música de Cine de Úbeda lleva SEIS años celebrándose y ha ido evolucionando, año tras año, en busca de su formato ideal, probando fórmulas distintas que hagan de él un encuentro irrepetible e impensable en ningún otro lugar del planeta.
LO MEJOR: Los conciertos
Este año se han batido todos los récords. Hemos tenido un concierto por día, a saber:
El jueves, TRUE BLOOD con Nathan Barr, Lisbeth Scott y 8 músicos vestidos todos de negro, algunos con cierto look de la saga “Crepúsculo” que dirigidos por Randy Edelman, interpretaron en concierto la música de la serie televisiva en primicia mundial, a la que asistimos apiñados en la intimidad de un patio interior andaluz, vigilados por las silentes estatuas del patio y acompañados por una brisa fugaz que movía las ramas de los árboles, hacía revolotear algún murciélago y un casual tañido de campanas dieron un toque misterioso al mismo. Me sorprendió que a pesar de mi desconocimiento de la serie y la música, me sintiera muy a gusto.
Pues aún hubo más. Dos bises-sorpresas de lujo Christopher Lennertz colaborador de Basil Poledouris, hizo que la orquesta pasease con total elegancia y mimo por el “Theology/Civilization” de “Conan, el bárbaro”, consiguiendo que se me saltasen las lágrimas y la guinda final la puso Alejandro Díez Boscovich al frente de la orquesta y coro, con un homenaje a Jerry Goldsmith, en el que se interpretó el tema de La Profecía: El conflicto final. Lo siento, no hay palabras para describirlo, porque sin lugar a dudas, ha sido el mejor concierto de Úbeda y en esto sí estábamos de acuerdo todos los asistentes. Como alguien dijo: “Ah, si hubiésemos pillado esta orquesta y coro con Basil…….”.
El domingo un concierto con la Banda musical de Úbeda, interpretando temas de películas, para los afortunados congresistas que estaban de vacaciones o no tenían necesidad de regresar a casa o al trabajo tan pronto.
O sea que en SEIS años que lleva de vida este evento anual, hemos pasado de un congreso sin concierto, a un festival con cuatro conciertos. En fín, todo un sueño para cualquier aficionado a la música.
Una pega y un reto difícilmente salvables: El listón ha quedado demasiado alto, sería todo un triunfo poder mantener el nivel en sucesivas ediciones, esperemos que no ocurra como con la divertidísima edición de premios de hace dos años que tras pinchar el año pasado, no se ha repetido el esquema, que quedó demostradísimo que era la forma perfecta.