Fue el musical que estrenó Andrew Lloyd Webber en 1989, tres años despues del enorme éxito de “Phantom of the Opera”. En esta ocasión se dijo que Webber quería escribir un musical por el que se le reconociera como autor, sin tener que recurrir a montajes “grandiosos” (Starlight Express, Cats…) y también se comentó que era el musical más “Sondheim” de todos los Webber, lo cual tenía a todo el mundo pendiente por ver cómo superaba su anterior obra.
Basada en una novela de David Garnett, Andrew compró los derechos en 1979 para llevarla al cine con Tim Rice (Evita, Jesus Christ Super Star) de letrista, pero nunca llegó a hacerse. La obra tardó diez años en llegar al escenario, con la participación de dos antiguos colaboradores suyos en las letras: Don Black (Tell me on a Sunday) y Charles Hart (Phantom of the Opera).
La obra afrontó varias dificultades como desistir en la fijación de Webber en que Roger Moore se hiciera cargo del personaje de George, tio de Alex, tras comprobar en los primeros ensayos que Moore no llegaba al registro exigido. Rose, personaje principal femenino se le adjudicó a Ann Crumb, para cumplir con la acuerdo adquirido con el sindicato de actores americanos que obligaron a Webber a que si Sarah Brightman estrenaba “Phantom” en New York, la siguiente obra de Webber, la estrenaría en Inglaterra una actriz americana.
El argumento gira en torno a Alex joven de 17 años, enamorado de Rose, actriz de 25, a la que convence para escaparse a vivir su romance en una villa en Pau, propiedad de su tío George que está en París con su amante. El tío se presenta en la villa sorprendiendo a los amantes y queda atrapado por la belleza de Rose, tras verla vistiendo uno de los trajes de su difunta esposa, a la que le recuerda en muchos aspectos, ya que también era actriz.
George sospecha que Alex y su hija tienen una relación y cuando lo descubre al escuchar a través de la puerta de la habitación en la que está la pareja, sufre un infarto y cae muerto, siendo encontrado por Alex. Y no cuento el desenlace, para dejar algo para el espectador que vaya a verla.
Andrew Lloyd Webber contrató a Trevor Nunn como director, con el que ya había trabajado en Cats y a Gillian Lynne, que se había encargado de la coreografía del Phantom, para que trabajaran en este proyecto. La obra que estuvo en Londres tres años en cartel, cuando se transfirió a Broadway no llegó al año de representaciones, a pesar de ser nominada a 6 premios Tony, sin conseguir ninguno.
Curiosamente, Sarah Brightman, divorciada en 1990 de Andrew Lloyd Webber, interpretó el papel de Rose durante tres semanas, en el West End, justo antes de que la obra fuera transferida a Broadway y también la representó en Broadway. El mismo Webber dijo haber pensado en la posibilidad de hacer del musical una película y existe una versión de Chanson d’enfance expandida en el CD “Surrender”, que podujo el compositor a su ex-mujer.
En 2007 huvo una revisión del musical que estuvo de tour por el Reino Unido con David Essex, el que fuera el Che original en el “Evita” londinense, interpretando el papel de George. La prestigiosa Menier Chocolate Factory programó en 2016 una sesión limitada de otra revisión del musical, con Trevor Nunn en la dirección de nuevo, en la que Andrew Lloyd Webber manifestó no estar involucrado en ningún aspecto de la producción y resultó una revisión mucho más sencilla e íntima que de la veinte años atrás..
La última vuelta de tuerca se produjo en 2023, cuando una nueva versión del musical se estrenó por una temporada limitada en el Lyric Theatre de Londres, con Michael Ball retornando al musical, esta vez para interpretar el papel de George, con Laura Pitt Pulford como Rose, Jamie Bogyo como Alex, Danielle de Niese como Guilietta, Anna Unwin como Jenny y con Dave Willetts como alternante de George, retomando el papel que hizo en 2016.
MÚSICA: Andrew Lloyd Webber
LETRAS: Don Black y Charles Hart
Existe el CD doble del original cast recording remasterizado en el año 2005