CAMERINOS, una exposición

El excelente trabajo de Sergio Parra consiguiendo meter su cámara en los camerinos de los teatros y poder robar ese instante íntimo del actor o actriz fuera de los focos del escenario, lejos de las cámaras de los reporteros en las ruedas de prensa, mostrando ese instante de humanidad en la que el actor está dejándose poseer por el personaje que está a punto de interpretar, o la actriz está relajándose o maquillándose para vestirse de su papel en la obra que va a sacar en escena, es todo un lujo para los amantes de este arte.

Hay fotos realmente curiosas y fueron expuestas en el Festival de Mérida, bajo el título de “CAMERINOS”, donde una foto levantó una buena polvareda por mostrar a Atsier Etxeandía preparándose para actuar, porque se veía un crucifijo en su pubis, tal como debía aparecer en escena. Este hecho que hizo quitar la foto de la exposición por “escandalosa”, provocó la dimisión de la directora del Festival Blanca Portillo, dando una publicidad extra al hecho al salir en todos los medios dicha noticia.

La exposición ha estado en Madrid del 12 de Enero al 26 de Febrero de 2012, ocupando algunas imágenes la fachada del Teatro Español y la Plaza de Santa Ana, junto al teatro donde se exhibía la muestra de fotografías. La entrada era libre y se podía adquirir el libro que con el título de “CAMERINOS” recoge muchas, muchísimas más fotos de Sergio Parra, que el espacio dedicado en el Teatro Español, no daba para más.

Para aquellos que querais ver las fotos que lleva el libro, podéis entrar en la página web www.camerinos.es donde aparecen todas y supongo  que los interesados podrán comprar allí el libro.

Os dejo un video en el que se pueden ver algunas de las fotos:

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web utiliza cookies puedes ver aquí la política de cookies. Si continuas navegando estás aceptándola